Knicks profundizan su crisis y hablan de humillación

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La humillación histórica continúa dentro de la organización de los New York Knicks al perder el decimocuarto partido consecutivo tras caer derrotados en su campo del Madison Square Garden por 120-95 ante los Houston Rockets, que tuvieron al escolta James Harden como figura (25 puntos).

Harden anotó 8 de 17 tiros de campo, incluidos 3 de 7 triples, y 6-6 desde la línea de personal, además de repartir nueve asistencias, capturó cuatro rebotes y recuperó tres balones, que lo dejaron al frente de una lista de siete jugadores de los Rockets que tuvieron números de dos dígitos.

Aunque el escolta estrella de los Rockets, goleador de la NBA, no superó la barrera del promedio de 26,8 puntos que posee, en parte no lo hizo porque estuvo sentado todo el cuarto período en el banco después que el equipo de Houston tenía decidido el partido al concluir el tercero con una ventaja de 24 tantos.

Junto a Harden, el alero de origen dominicano Trevor Ariza logró 18 puntos, mientras que el base Patrick Beverley y el escolta suplente Jason Terry llegaron a los 14 tantos cada uno.

El pivot Dwight Howard siguió con su dominio bajo los aros y aunque sólo jugó 24 minutos, no salió en el cuarto período al estar el partido sentenciado al concluir el tercero, aportó un doble-doble de 13 tantos, 10 rebotes, recuperó dos balones y puso un tapón.

Los Rockets (25-11), que consiguieron el segundo triunfo consecutivo, cuarto en los últimos ocho que han disputado, se mantienen terceros en la División Suroeste a sólo medio juego de los Dallas Mavericks (26-11), que tuvieron jornada de descanso.

Como equipo los Rockets tuvieron un 53 (41-77) por ciento de acierto en los tiros de campo y el 44 (16-36) de triples, comparados al 46 (37-80) y el 42 (11-26), respectivamente, de los Knicks, que ganaron las acciones bajo los aros al capturar 38 rebotes por 36 de Houston.

Ninguno de los dos equipos tuvieron buen control del balón con 21 perdidas que acumularon los Knicks y 19 de los Rockets, que ganaron por undécima vez a la franquicia de Nueva York, que se ha convertido en el peor de la liga junto con los Minnesota Timberwolves, que tiene también racha de 13 derrotas seguidas.

Los Knicks (5-34) no sólo perdieron sino que volvieron a hacerlo en el Madison Square Garden (3-16), donde de nuevo los seguidores abandonaron las tribunas antes que concluyese el partido y volvieron a pedir el despido del entrenador novato Derek Fisher.

Además la humillación de los Knicks fue completa porque ninguno de sus titulares, incluido el base español José Manuel Calderón y el cordobés Pablo Prigioni tuvieron presencia en el juego ofensivo.

Especialmente Calderón, que en los 21 minutos que jugó, se fue en blanco al fallar los cinco tiros que hizo, incluidos dos intentos de triple, no fue a la línea de personal.

El base de Villanueva de la Serena, que está inmerso al igual que el resto de los jugadores de los Knicks en una crisis de rendimiento y confianza, cumplió en la dirección del ataque al repartir cuatro asistencias, capturó cuatro rebotes y perdió dos balones.

Mientras que Prigioni sí hizo mejor las cosas en el ataque al ser el mejor titular tras aportar nueve puntos (3-6, 3-4, 0-0), dio tres asistencias, recuperó dos balones y capturó un rebote.

Los mejores jugadores del ataque de los Knicks fueron los novatos reservas encabezados por el alero Travis Wear que llegó a los 21 puntos, además de capturar cinco rebotes.

Lo mismo que hizo el base Langston Galloway, llamado de la Liga de Desarrollo de la NBA, y en su segundo partido como profesional, aportó 19 puntos, incluidos tres triples, capturó cuatro y repartió tres asistencias.

El tercer novato que brilló en el ataque de los Knicks fue el alero Cleanthony Early que consiguió 16 puntos y seis rebotes, líder del equipo en esa faceta del juego, y ambas sus mejores marcas como profesional.

Los Knicks siguieron en el alero Carmelo Anthony y el ala-pivot Amar'e Stoudemire, ambos bajas por lesión.

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