Torneo de 30 equipos será corto, con dos ascensos y seis descensos
-
Boca le ganó a Talleres en Córdoba con gol de Adam Bareiro y ya piensa en la Libertadores
-
Fin de la novela: Boca podrá llevar hinchas a Chile para el debut en la Copa Libertadores
La principal objeción es perder jugadores durante la principal ventana de ventas a Europa, que ocurre entre junio y agosto, lo que dejaría a los clubes con los planteles desarmados para el tramo final del campeonato.
La llegada del presidente de la AFA Luis Segura y el secretario general Miguel Ángel Silva horas más tarde del puntapié inicial da la pauta de cómo los grandes están manejando en paralelo las negociaciones.
La propuesta del G-10 consiste principalmente en jugar un torneo corto de transición con fecha de comienzo pautada para el 15 de febrero y finalización en los primeros días de junio, antes del inicio de la Copa América.
Se desarrollaría con dos zonas de 15 clubes cada una -donde los diez ascendidos se dividirán cinco y cinco-, donde el campeón saldrá de un cruce de semifinales y final que animarán los dos mejores de ambos grupos.
Por el momento, los descensos son el punto más álgido porque la idea sugerida es que bajen seis equipos directamente, tres de cada zona, pero también se analiza la chance de que los mismos salgan solamente de los diez que asciendan en la presente temporada.
En la B Nacional, también se llevaría a cabo un torneo corto y con dos plazas de ascenso, lo que llevaría a la Primera División a tener 26 participantes desde la mitad del año próximo.
En las dos temporadas siguientes, con el calendario adecuado al europeo, se buscará manejar los ascensos y descensos de manera tal que a junio de 2017 lleguen a 20, 22 o 24 equipos.
Lo mismo irá sucediendo en las restantes categorías del ascenso, aunque la B Nacional mantendrá un número elevado respecto al actual.
Además, los diez clubes que se sumarán a la elite del fútbol argentino tendrán un incremento de cinco millones de pesos, que no saldrán del presupuesto original del Fútbol para Todos, pero no tendrán voto en el Comité Ejecutivo como miembro titular sino que serán suplentes.
Según pudo saber la agencia Noticias Argentinas, todas estas novedades serán llevadas el lunes a una reunión con la mesa dirigencial de la Primera B Nacional para que emitan su opinión.
Pero en contraposición a esta "levantada" que realizaron los clubes disidentes del nuevo torneo, los dirigentes que siguen respondiendo al grondonismo anunciaron que también impulsarán su propia propuesta de formato para intentar convencer al resto.
Aunque ante los micrófonos tanto Segura como sus laderos Silva y José Lemme (tesorero) intenten hablar de unidad, la división es un hecho.
Por eso, ambos quieren convencer al resto para conseguir sumar adeptos a sus propuestas, ya que mientras de un lado alzan la voz, del otro intentan mantener lo que fue la intención del fallecido Julio Humberto Grondona.
Segura y los suyos cuentan con una tropa más numerosa que los disidentes, y tiene dirigentes emergentes como Alfredo Dagna (Olimpo de Bahía Blanca), Javier Marín (Acassuso, de la B Metropolitana) y Claudio "Chiqui" Tapia (Barracas Central), quien viajó con la Selección argentina a las últimas dos giras (Asia y la actual por Inglaterra).
Apoyados por la mayoría de los clubes del ascenso y el interior, los grondonistas quieren aguantar las diferencias con el otro grupo, que son programáticas, políticas y económicas.
El grondonismo, que en realidad es la continuidad sin Grondona, se encargó de denostar a los opositores mediante la voz de Javier Marín.
"Tal vez Tinelli se reunió con D'Onofrio y Angelici para ver algo del Bailando", afirmó el hombre fuerte de Acassuso en Radio América.
Juan Carlos Crespi (Boca) también aportó lo suyo y cruzó a Marcelo Tinelli desde Londres, donde viajó para acompañar al seleccionado: "El fútbol no se hace cortando polleritas. Te dedicás de lleno al fútbol o no".
Lo cierto es que, conocida la posición de los disidentes respecto al formato del torneo para el próximo año, ellos también confeccionaron su plan propio, diametralmente opuesto a aquel diseñado por las instituciones más poderosas del país.
En ese sentido, coinciden en disputar un torneo corto entre febrero y junio de 2015 sin descensos de Primera División, mientras los clubes de la B Nacional juegan con el incentivo de repartirse dos plazas de ascenso hacia la élite del fútbol argentino.
En agosto de 2015 (finalizando en junio de 2016) comenzará un nuevo certamen largo de Primera División con 32 equipos participantes.
Los descensos serán reanudados a partir de junio de 2016, aceptando la pérdida de la categoría de una cantidad superior de equipos a los que subirían desde la B Nacional.
Eso sí: las divisionales que están por debajo de la B Nacional tendrán que animar un campeonato sumamente extenso (de un año y medio de duración) para luchar por un ascenso.
La idea es que en junio de 2015 solamente haya dos ascensos de Segunda a Primera, para completar los 32.




Dejá tu comentario