El gobierno decidió atacar el aumento de precios internos de productos básicos facilitando la importación de leche, aceites y frutas, indumentaria y calzados mediante la reducción de 7% promedio en los aranceles. La medida golpea de lleno sobre las industrias de alimentos que abastecen el mercado interno y exportan por un volumen que supera los u$s 12.000 millones anuales.
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El Ministerio de Economía sostuvo en un comunicado que la medida «está encaminada a intensificar la competencia y limitar los aumentos de precios internos producidos por la depreciación del peso frente al dólar».
La medida incluye más de 1.500 artículos que el gobierno considera de primera necesidad y consumo masivo, en un intento por frenar la suba de precios internos generados tras la devaluación.
El argumento de Economía se reduce en que «los productos involucrados se encontraban con un derecho de importación superior al Arancel Externo Común acordado con los países socios del Mercosur, debido a una dispensa (waiver) solicitada el año pasado.
En febrero último, el precio de los alimentos vinculados a la exportación habían regis-trado alzas de entre 30 y 50 por ciento, según los casos, y de acuerdo con los datos informados por el gobierno, «los productos alcanzados por la nueva medida representaron en 2001 un valor de importaciones de u$s 4.000 millones y tienen una influencia superior a 30% en el índice de precios al consumidor que elabora el INDEC. «Si nos fuera tan fácil ganar los mercados externos como la Argentina abre el propio... estaríamos salvados», decía un industrial exportador ayer, luego de conocer la medida que tomó por sorpresa a muchos sectores.
Según Economía, los productos que hasta ahora tenían un arancel de 28 por ciento, vuelven al arancel externo común del Mercosur, bajando hasta 12,5 en los aceites puros y a 14,5 en los aceites tipo mezcla.
En la leche fluida y manteca, el arancel baja a 16,5 por ciento, y en el caso de la leche en polvo y los quesos, a 18,5. Precisamente, la suba de estos productos estuvo muy cuestionada durante las últimas semanas, luego de la devaluación, el paro tambero y la imposición de precios mínimos de la leche que impactaron sobre todos los subproductos lácteos. En tanto, el gobierno también afectó a los tomates en lata, para los cuales el arancel se reduce a 16,5 por ciento, e indumentaria, calzado y bebidas gaseosas, que se ubicarán ahora en 22,5 por ciento.
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