14 de marzo 2002 - 00:00

Banco Mundial dice que economía caerá 8% este año

La Argentina tiene en sus manos el destino económico de toda América latina. Según un informe presentado ayer por el Banco Mundial, América latina crecerá apenas 0,5% este año y la recuperación llegará para el año próximo, siempre que la Argentina, que es el gran interrogante de la región, logre salir de la crisis.

El informe indica que sin tomar en cuenta a la Argentina, que caería en torno a 8 por ciento este año, el PIB de la región se podría incrementar 2 por ciento en 2002. Asimismo, estima como probable que la región se recupere y experimente un crecimiento de 3,8 por ciento en 2003, pero siempre que los países sigan aplicando políticas macroeconómicas acertadas, la situación argentina se estabilice y las condiciones externas mejoren.

El crecimiento esperado para el próximo año se fundamenta en que para entonces los flujos de capital privado se habrán incrementado nuevamente y la sólida recuperación de los países industriales habrá dado un fuerte impulso a los precios de los productos primarios de la región y al volumen de las exportaciones de manufacturas.

Sin embargo, el pronóstico para 2002 puede tornarse complicado si en la Argentina la inflación aumentara sensiblemente y se produjera una drástica disminución de la producción, o si en Venezuela las condiciones para la inversión siguieran deteriorándose.

Asimismo, se prevé que en 2003 habrá un alza de las tasas de interés estadounidenses, lo que podría frenar la expansión de aquellos países donde los niveles de deuda pública ya son muy altos (más de 50% del PIB) y limitar la capacidad de los gobiernos para fomentar el crecimiento aumentando el gasto. «La región todavía debe navegar en aguas turbulentas, pero es probable que, si continúan aplicando políticas económicas atinadas, los países experimenten una fuerte recuperación en 2003, conforme los Estados Unidos y las economías industrializadas se reactiven», afirma Nicholas Stern, primer vicepresidente y economista del Banco Mundial.

En una admisión del efecto contagio, el informe señala que «la desaceleración del comercio, junto con la disminución de los flujos de capitales, los precios de los productos básicos y el turismo, está provocando cuantiosas pérdidas a América latina y el Caribe», asegura Stern.

• Capacidad

«Pero la región en su conjunto también ha demostrado gran capacidad de recuperación. No se ha producido un contagio generalizado de la situación argentina y la región continúa siendo el principal destino de la inversión extranjera directa en todo el mundo en desarrollo».

El Banco Mundial señaló que la disminución de las inversiones extranjeras en la Argentina y, en menor medida, en Brasil, se vieron compensadas por aumentos en casi todos los otros países de América latina y el Caribe.
Las corrientes de inversión extranjera directa con destino a la región América latina y Caribe ascendieron en 2001 a u$s 71.000 millones, 6% menos que los volúmenes de 2000, y se convirtieron en la principal fuente de financiamiento para muchos países.

Pero la disminución se registró principalmente en la Argentina y, con caídas menos dramáticas, en Brasil, mientras que el resto de los países registraron aumentos, explica el Banco Mundial.

Las corrientes dirigidas a México, fueron de u$s 25.000 millones y superaron las que recibió Brasil, que se vio desplazado como destino favorito de los inversionistas en América latina.

Asimismo, los volúmenes exportados (bienes y servicios) aumentaron un exiguo 1,4 por ciento en 2001 (frente a 9 por ciento en 2000), producto del derrumbe de la demanda de importaciones en importantes mercados, como los Estados Unidos.

Asimismo, el trabajo indica que los compromisos de América latina en los mercados de capital ascendieron a 75.000 millones de dólares en 2001; 17 por ciento por debajo de los niveles de 2000, disminución que obedeció a la drástica reducción de los préstamos bancarios comerciales y de la emisión internacional de acciones, mientras que el financiamiento mediante bonos estuvo en los niveles de 2000.

Los préstamos bancarios a América latina y el Caribe cayeron 18 por ciento en 2001, si bien esta baja fue inferior a la reducción de 25 por ciento en los flujos bancarios con destino a los países en desarrollo, mientras que la emisión accionaria internacional descendió más de 80 por ciento.

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