Bein: "En lo financiero la Argentina está blindada por malas razones"
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Miguel Bein.
P.: ¿En esta situación de pleno empleo, como se hace para seguir creciendo fuerte?
M.B.: Cuando se llega a pleno empleo, la población crece al 1%, la población económicamente activa, eventualmente, al 1,5%, entonces el empleo aumenta al 1,5%. Para seguir creciendo al 5 o 6 por ciento, hay que apelar a la productividad. La productividad depende de una agenda para la inversión y esta no se financia con caja, se financia con crédito. Crédito de bancos para Pymes y para los grandes proyectos se financia con créditos multilaterales con los del BID, el Banco mundial, Corporación Andina de Fomento. Entonces, la agenda pide reconectar a la Argentina con un origen de fondos de largo plazo, a tasas bajas, para comenzar a expandir la infraestructura de a cuerdo a las necesidades de un país desarrollado. En este año, el PBI per cápita es de 11.500 dólares, para llegar a un estadío intermedio de país desarrollado hay que llegar a 20.000 dólares por habitante. Eso significa una agenda de productividad, que no es solo tipo de cambio o movimiento de variables financieras.
P.: ¿Esta nueva época de la que habla, implica que el modelo económico kirchnerista está agotado?
M.B.: No, lo que avisa esta nueva época es que el modelo llegó a donde se proponía llegar, al pleno empleo. Porque el modelo no se proponía llegar al desarrollo económico. Ahora, se impone una agenda de repensar nuevos objetivos, la programación federal de la obra pública, las economías regionales, hay toda una agenda de promoción del crecimiento en base a la productividad y no en base al empleo. Ahora el tema no es seguir aumentando el consumo en forma violenta, el desafío es incrementar la inversión para que argentina pueda recuperar potencia industrial, ganar mercados de exportación. Es una bisagra, un escenario completamente distinto. Para mi es un éxito haber llegado al pleno empleo. El crecimiento se llevó todo puesto y nos puso en equilibrio fiscal, externo y en pleno empleo. La agenda del desarrollo es distinta, es otra cosa.
P.: ¿Cómo ve la situación de los mercados ante la crisis internacional?
M.B.: Con los mercados no se sabe, sobreactúan a la baja o al alza. Hay que tener cuidado con ellos. Hoy hay problemas serios en la economía de la OTAN para resolver. Estamos hablando de economías muy endeudadas, tanto en el sector privado como en el público. Esto no es una recesión normal, estamos en el proceso de digerir una crisis de exceso de endeudamiento, que se llevo adelante durante décadas.
P.: ¿Y en ese contexto, cómo está parada la Argentina?
M.B.: Desde el punto de vista financiero, está blindada pero por las malas razones. Tenemos un sistema financiero que es 12 puntos del producto, es un décimo del sistema financiero de un país desarrollado. Entonces, si no hay créditos, no se puede tener una crisis de créditos. Si no hay hipotecas, no se puede tener una burbuja inmobiliaria. La Argentina es un país que se desendeudó un montón, tiene una relación deuda producto, la que flota en el mercado, de 14 puntos. Ese fue un logro de Néstor Kirchner y lo hizo con herramientas ortodoxas y heterodoxas. Con superávit fiscal, con quitas, con renegociaciones, usó todo el menú. La Argentina es un país desendeudado, por lo tanto, no tiene contagio ni por el lado de la deuda, ni por el lado del crédito. Veremos que pasa con el comercio exterior y cómo sigue Asia.




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