El clima financiero en Wall Street vuelve a tensarse y anticipa una jornada negativa. Los futuros en Estados Unidos operan con caídas de hasta 2% en las primeras operaciones, luego de las declaraciones de Donald Trump dejara en claro que el conflicto con Irán podría extenderse varias semanas más, lo cual cierra la posibilidad de una resolución rápida a la guerra en Medio Oriente.
Las declaraciones de Donald Trump no convencieron: los futuros de Wall Street bajan hasta 2%
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, brindó señales mixtas respecto a la guerra con Irán. Cómo reaccionarán los mercados.
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Vuelve a predominar la cautela entre los inversores luego del discurso ambiguo de Trump.
Este jueves será la última rueda de la semana, ya que el viernes los mercados permanecerán cerrados por el feriado de Viernes Santo. En este contexto, la cautela se impone y los inversores reacomodan posiciones frente a un escenario internacional plagado de incertidumbre.
Trump combinó señales ambiguas para los inversores: por un lado, sostuvo que el final del conflicto está “muy cerca”, pero al mismo tiempo advirtió que, de no prosperar las negociaciones, Estados Unidos podría intensificar los ataques “con extremada dureza”.
La lectura de los analistas sobre Wall Street
Las contradicciones en su discurso generaron aún más desconcierto entre los inversores. Según explicó el analista sénior de renta variable de Hargreaves Lansdown, Matt Britzman, "los mercados globales retrocedieron durante la noche tras el discurso en directo de Trump y el ambiente cambió drásticamente, alejándose del cauto optimismo que se había ido gestando en los últimos días. Desde la perspectiva del mercado, al menos, el discurso pareció tener el efecto contrario al que esperaban los inversores: el petróleo subió, los rendimientos de los bonos aumentaron y los mercados bursátiles retrocedieron".
En la misma línea, Richard Hunter advirtió que los inversores “se quedaron sin aliento” ante la posibilidad de que el conflicto se prolongue, lo que podría profundizar la presión bajista sobre los activos financieros. La falta de definiciones concretas —incluyendo la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz— suma incertidumbre a un escenario ya de por sí delicado.
La volatilidad vuelve así al centro de la escena. La posibilidad de una escalada bélica no solo impacta en los mercados, sino que también reaviva temores macroeconómicos más amplios, como un freno en el crecimiento global o incluso un escenario de estanflación. Para Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, los inversores “no obtuvieron lo que esperaban” y reaccionaron en consecuencia.
En el frente energético, el barril de Brent y el WTI se posicionan en torno a los u$s109, impulsados por una renovada prima de riesgo geopolítico.




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