Hoy, el indio Anoop Singh, director del Departamento de Operaciones Especiales del FMI, llegará al país e inmediatamente reanudará conversaciones con el equipo económico. En su agenda nuevamente están previstos contactos con legisladores y gobernadores, y mañana inclusive se reunirá con el titular de la AFIP. Permanecerá como máximo una semana en el país. Desde el Congreso no le enviarán señales favorables: se aprobará esta semana sólo una de las leyes clave que el gobierno necesita para avanzar en las negociaciones que es la del acuerdo fiscal entre Nación-provincias. El resto de los proyectos seguirá pendiente, como la Ley de Quiebras y la derogación de la "subversión económica", en un caso, por demora del gobierno; en el otro, por oposición de los legisladores. En su lugar los diputados sancionarán la aplicación del Impuesto a las Ganancias a los jueces, algo de hecho poco conveniente, y una ampliación del Impuesto a los Bienes Personales. También recién ahora, después de 37 muertes, en Diputados apuran el proyecto de ley que prevé penas más duras de prisión para delincuentes que maten a policías. Había sido aprobado en el Senado en noviembre pero nunca fue tratado en la Cámara baja.
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El énfasis principal de Singh sigue siendo la situación fiscal de las provincias y la reforma a la Ley de Quiebras y de «subversión económica». Por este motivo es que durante su estada en el país, no más de 10 días, mantendrá entrevistas con legisladores y gobernadores y así palpar la voluntad existente para encarar esas reformas.
Un tema no menor es que Nación y las provincias aceptaron el jueves pasado que el FMI realice auditorías mensuales en lugar de trimestrales, para ver la marcha de las cuentas públicas casi «al instante» y evitar informarse recién a los 90 días del desborde ocurrido en la administración fiscal.
A pesar de estas disposiciones favorables a un entendimiento con el FMI, en Economía temen que el organismo, luego de aprobar las cuentas públicas, otorgue un crédito por apenas unos 5.000 millones de dólares, lo suficiente como para que la Argentina pague los vencimientos con el propio organismo durante este año.
Esta posibilidad comenzó a barajarse el viernes último en el Palacio de Hacienda a partir de nuevos trascendidos en Washington. Esto dejaría a Economía sin posibilidades de recuperar antes de fin de año los más de 4.200 millones de pesos que circulan en el país en bonos provinciales. Pero lo alentador de un nuevo acuerdo con el FMI es que destrabaría los créditos de otros organismos, como del Banco Mundial, que tiene pendiente un tramo de u$s 2.000 millones para prefinanciar exportaciones y otros 260 millones del Banco Interamericano de Desarrollo para obras públicas.
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