Hoy a las 11 es la hora señalada. El mundo financiero escuchará a Jerome. No se esperan sorpresas, pero nunca se sabe, por las dudas... Lo cierto es que a nivel local, como explicó el legendario economista-gestor que se escuda bajo el apodo de “El Chapa” hay dos microclimas en el mercado criollo.
Por un lado sigue la tensión por los ruidos y confusiones generadas por las medidas del BCRA y CNV contra el “rulo” y las ALyCs, como dicen en despachos oficiales. El derrumbe del volumen operado refleja el impacto de la caza de brujas del CCL y MEP. Mucha tensión entre los operadores y el BCRA, sobre todo luego de “distribuir” una lista negra.
Ni que decir sobre las suspicacias de hacer pasar los dólares por las cuentas bancarias y las últimas declaraciones del jefe del BCRA y otros funcionarios y legisladores oficialistas sobre los billetes verdes en colchones y macetas de los argentinos.
Pero por otro lado surgió un microclima de optimismo sobre la negociación con el FMI, en cuanto a que se podría cerrar antes de las elecciones. Todo muy agarrado de los pelos, pero acciones y bonos se reanimaron. Entre que dicen que Biden apoya, el FMI bajaría la tasa y encima México y otros países prestarían a la Argentina parte de sus nuevos DEG, y a caballo de esto parece que Axel cierra el canje, lo mismo que La Rioja, en síntesis todas señales de que hay luz al final del túnel.
Al respecto, si Buenos Aires cierra el canje -dicen que no habrá postergación- el flamante bono 2037 tendrá un stock en circulación de no menos de u$s5.000 millones, será el título subsoberano más líquido de la historia. Las dudas están en los bonistas Indenture 2006. Respecto de la próxima licitación hay ruido con los límites en la letra más corta (noviembre 21). Puede ser un error. En la anterior subasta la demanda de la más corta superó en 4,5 veces a la que le seguía. Todo un riesgo.
Tema excluyente en todos los zoom del planeta tierra ha sido Jackson Hole, al que muchos ya lo rebautizaron con ironía Jackson Holedown. Incluso, amén del contexto preelectoral, fue foco el tradicional encuentro mensual de AdCap con Javier Timerman a la cabeza donde también analizaron las expectativas inflacionarias y devaluatorias. Tanto en Wall Street como en Londres es casi unánime el consenso del mercado que cree que el encuentro, esta vez virtual, de Wyoming no es el momento para que Jerome anuncie cuándo comenzará el recorte de la compra de activos (‘tapering’).
Según la visión de los principales economistas de EE.UU. y Europa, es evidente que Powell “defraudará” las expectativas de todos aquellos que esperan una señal clara sobre lo que va a hacer la Fed en el futuro con los estímulos. Se basan en el complicado contexto actual, con la expansión de la cepa Delta del virus -que incluso llevó a que la reunión sea finalmente virtual- y el riesgo que entraña para la recuperación económica.
Además, el contenido de las actas de la última reunión del FOMC, que muestra una clara división de opiniones, con algunos miembros queriendo empezar a recortar las compras de activos este mismo año y otros prefiriendo esperar al próximo, tampoco ayuda a creer que se vaya a aclarar nada. Casi nadie espera fuegos artificiales en Jackson Hole.
Desde Suiza advierten que los datos de alta frecuencia sobre el tráfico aéreo o las reservas en restaurantes están disminuyendo a medida que los consumidores estadounidenses vuelven a ser más cautelosos, por eso en este contexto, Powell haría bien en mantener todas las opciones abiertas y evitar hacer una declaración clara. Esto refleja que ha habido un cambio palpable en las expectativas del mercado de cara al simposio cuyo tema es “Política macroeconómica en una economía desigual”.
Semanas atrás, el consenso era que Powell anunciaría el inicio del tapering en la reunión del FOMC de noviembre o diciembre, pero el golpe repentino a la economía que ha visto una caída en la confianza del consumidor, una tercera falla consecutiva en las ventas minoristas y los bancos recortando las estimaciones del PIB, ha trastornado dicho consenso y ahora muchos creen que Powell puede improvisar y evitar cualquier discusión sobre un lanzamiento inminente de la puesta a punto. Quizás mucho ha tenido que ver el halcón de la Fed de Dallas, Robert Kaplan, quien dijo que podría reconsiderar la necesidad de comenzar temprano a la reducción si el virus daña la economía. Esto sumó incertidumbre adicional al discurso de Powell en Jackson.