Washington (Reuters) - Brasil reconoció ayer que la propuesta del FMI de redistribuir entre los países en desarrollo 10% de participación en la institución no es ideal, pero sí es un avance. El ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, señaló que la propuesta significa que la institución está dispuesta a cambiar para dar más poder a los países en desarrollo, aunque sea a pasos lentos.
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«El dinosaurio se movió», expresó Mantega a periodistas al culminar su participación en los encuentros del FMI en Washington, donde expresó duras críticas al organismo. Para el funcionario, el Fondo reconoció que hay países emergentes dinámicos que quieren más representación y eso fue reconocido formalmente.
También expresó satisfacción ante la idea de que el PBI de los países empiece a tener un peso más fuerte en la fórmuladel fondo para redistribuir la participación de los países, lo que beneficia a Brasil.
«Ese fortalecimiento del voto de los países emergentes se dará en por lo menos 10%», señaló Mantega. «Es poco, pero es un paso importante», agregó.
El ministro, que asumirá la presidencia del G-20 en Sudáfrica en noviembre, se reunió por la mañana del domingo con el nuevo director gerente del fondo, Dominique Strauss-Kahn.
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