12 de abril 2002 - 00:00

Escándalo del BBVA impacta en otras empresas

El escándalo de las cuentas offshore del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) ya cobró las primeras víctimas: ayer rodaron las cabezas de Pedro Luis Uriarte (vicepresidente de Telefónica de España), Emilio Ybarra (vicepresidente de Repsol-YPF) y José Domingo Ampuero (vicepresidente de Iberdrola).

El ex presidente ejecutivo y ex vicepresidente del BBVA Pedro Uriarte fue el primero ayer en anunciar su renuncia.

«Me ha presentado (Uriarte) personalmente su dimisión hace media hora,» declaró César Alierta, presidente de Telefónica en una conferencia de prensa previa a la Junta de Accionistas que celebrará hoy la operadora.

El BBVA es uno de los principales accionistas de Telefónica, con 5,6% del capital, lo que le da derecho a tener tres representantes.

Poco después de conocida la renuncia de Uriarte, Emilio Ybarra y José Ampuero presentaron la dimisión de todos los cargos que ostentaban en representación del BBVA.

Ybarra
dimitirá como vicepresidente de la petrolera hispano-argentina Repsol-YPF, como copresidente de la Fundación BBVA y como consejero del banco BBVA-Bancomer. Por su parte, Ampuero presentó su cese como vicepresidente de Iberdrola y como consejero de BBVA-Bancomer.

•Fondo secreto

La renuncia de Uriarte es consecuencia de su relación con el reciente escándalo por un fondo secreto de 200 millones de dólares del BBVA en el exterior, a resultado del cual el actual presidente de la entidad, Francisco González, ha pedido a los ex presidentes y ex presidentes ejecutivos de BBVA implicados que abandonen todos los cargos de representación del banco.

El fondo descubierto data de antes de la fusión en 1999 del Banco Bilbao Vizcaya (BBV) y Argentaria, que dio nacimiento al actual banco BBVA. Una parte de esos fondos, que provienen mayoritariamente de la venta de acciones del BBV y Argentaria antes de la fusión de ambos grupos, debía servir originalmente para comprar el banco mexicano Bancomer.

Pero según la prensa, unos 18 millones de dólares cambiaron de destino y sirvieron para retribuir de forma secreta a dirigentes del BBV, tras la fusión con Argentaria, lo que provocó una reducción de los puestos en el consejo de administración y la caída de las remuneraciones.


Cabe recordar que el martes pasado, el vicepresidente del BBVA, Gervasio Collar y Juan Urrutia, miembros del consejo de administración, dimitieron de su cargo por los mismos motivos que Uriarte.

Sus nombres figuraban en una lista de 16 altos ex responsables del BBV que eran objeto de una investigación disciplinaria abierta por el Banco de España, tras el descubrimiento de los fondos incriminados, y las cuentas secretas que mantenía el banco en paraísos fiscales, así como los planes de pensiones irregulares que todos ellos habían abierto, presuntamente, a su favor.

Esos planes de pensiones secretos fueron creados supuestamente para compensar a los consejeros del BBV por la rebaja de sus retribuciones tras la fusión con el grupo español Argentaria, que agrupaba a la antigua banca estatal.


El escándalo ya tiene ribetes políticos internacionales. Ayer el gobierno de Chile desmintió que la campaña presidencial de 1999 del actual mandatario, Ricardo Lagos, hubiera recibido financiamiento del BBV.

El ministro del Interior chileno,
José Miguel Insulza, dijo al respecto: «Se pueden inventar muchas cosas, pero aseguro que el gobierno jamás ha recibido dinero para realizar campañas políticas. Así que la gente puede publicar lo que quiera».

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