15 de abril 2002 - 00:00

Españoles piden indemnizaciones

Santiago de Chile (Reuters) - El grupo eléctrico chileno Enersis, filial del grupo Endesa España, dijo que la Argentina debe indemnizarlo por los perjuicios contra sus inversiones, tras las modificaciones en la legislación que incluyen la pesificación 1 a 1 de las tarifas y el virtual congelamiento por un plazo todavía indeterminado. El grupo es el primero que reclama públicamente una indemnización por los cambios contractuales.

Enersis, que junto con Pérez Companc controla Edesur -una de las principales distribuidoras eléctricas de la Argentina-, sufrió el impacto en su balance de un cambio normativo que prohibió la indexación de las tarifas de los servicios públicos según el comportamiento del dólar, lo que la protegía de una devaluación.

«Queremos que nos resarzan de los perjuicios que nos están originando», dijo a «Reuters» el presidente de Enersis, Alfredo Llorente.
Esa empresa controla, además de Edesur, Central Costanera y líneas de transmisión en la Argentina a través de su subsidiaria Endesa Chile.

La firma estimó que sus flujos netos podrían disminuir en 112 millones de dólares, alrededor de 18% del flujo total percibido en el ejercicio anterior, como consecuencia de la devaluación argentina y la caída de la demanda energética en el país.

Llorente comentó que el jueves las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap, respondieron el cuestionario solicitado por el gobierno para que las empresas describan los perjuicios ocasionados por la crisis, pero precisó que los mismos «no están cuantificados». «Esperamos que en un plazo breve se nos convoque para seguir avanzando», dijo el ejecutivo.

La deuda global de Enersis alcanza a 9.300 millones de dólares, de la cual 8%, unos 750 millones de dólares, corresponden a sus filiales argentinas y 250 millones pertenecen a Edesur.

Como consecuencia, Enersis decidió adoptar un programa de inversión ajustado para sus operaciones en América latina. Además de la Argentina y Chile, la empresa cuenta con activos de generación y distribución en Brasil, Colombia y Perú.

El plan global de inversiones del grupo para 2002 alcanza 700 millones de dólares, de los cuales 500 millones corresponden sólo a mantenimiento de activos existentes.

Los únicos proyectos en curso son la central Ralco, en el sur de Chile, que deberá comenzar a operar en diciembre del 2003 y una planta termoeléctrica en Fortaleza, Brasil.

«Los demás países están esperando a que haya una recuperación económica. Eso es lo que esperamos que ocurra. En ese caso, como el crecimiento de demanda (eléctrica) habitualmente va por encima del crecimiento de la economía, volveríamos a estar en cifras de crecimiento razonables», explicó.

El año pasado, las ventas de energía de Enersis disminuyeron 1,2% en la región, impulsadas por la reducción de 10,3% en Brasil, debido al racionamiento energético decretado por el gobierno de ese país. Las utilidades netas del grupo, en tanto, alcanzaron a 63 millones de dólares el año 2001, contra ganancias por 143 millones de dólares del año anterior.

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