Los empresarios nucleados en el Grupo Brasil calificaron hoy a la crisis argentina de "coyuntural" y se comprometieron a continuar invirtiendo en el país, pese a insitir en la necesidad de que existan reglas claras y la eliminación de trabas puntuales al comercio bilateral. Por su parte, el canciller Carlos Ruckauf se comprometió a derogar las restricciones proteccionistas al comercio bilateral argentino-brasileño y a avanzar en la consolidación del Mercosur como zona de libre comercio que sume a Chile y Bolivia como miembros plenos del bloque comercial del Cono Sur.
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"Es necesario que se desarmen los mecanismos de seudo-proteccionismo que llevaron adelante los anteriores gobiernos argentinos y que se consolide la zona de libre comercio del Mercosur con Chile y Bolivia", dijo Ruckauf en el marco del encuentro que tuvo lugar esta mañana en un hotel céntrico de esta capital, en un encuentro organizado por el Grupo Brasil. Por su parte, el presidente del Grupo Brasil, Eloy Rodríguez de Almeida, dejó claro que los empresarios brasileños creen que la crisis argentina es transitoria y se comprometen a continuar invirtiendo en el país.
"Argentina sólo atraviesa una situación coyuntural de crisis, por eso decidimos no dejar de invertir en el país", dijo Almeida al tiempo que reconoció que "el nuevo tipo de cambio, producto de la devaluación del peso, mejora la relación macroeconómica entre ambos países al tiempo que elimina uno de los grandes obstáculos que tenían la Argentina y Brasil en su camino hacia la integración". En otro tramo del encuentro, el embajador brasileño en Argentina, José Botafogo Goncalvez, subrayó la solidez del Mercosur e intentó dar una mirada optimista sobre el futuro de la crisis argentina.
"La crisis puede convertirse en un desafío para que a partir de ella ambos países decidan construir un destino común", dijo el diplomático y enseguida afirmó que "a veces, las dificultades nos permiten ver con mayor claridad que las soluciones están a la vuelta de la esquina". Goncalvez coincidió con Almeida en que el fin de la asimetría cambiaria entre la Argentina y Brasil contribuyó a superar el principal obstáculo para la integración y marcó la urgencia de montar un programa de políticas comunes tendientes a potenciar la capacidad agro-industrial de ambos países.
Según dijo, "en este sector no hay conflicto de intereses sino una ventaja comparativa de ambos países y la posibilidad concreta de sacar provecho de esta situación recurriendo a la integración de nuestras cadenas productivas". En tal sentido, señaló como algo "urgente" la recuperación de la capacidad industrial de la Argentina y dejó claro que "una Argentina no industrializada no es bueno para Brasil". El grupo Brasil está integrado por 192 empresas que llevan invertidos 8.000 millones de dólares al 2001 y dan trabajo directo a unos 14.000 argentinos. Entre estas empresas se cuentan los bancos de Brasil, Itaú y Bradesco, la petrolera Petrobrás, la alimenticia Sadia, las autopartistas Random y Marco Polo, las aerolíneas Varig, Tam y la empresa de transportes Pluma, entre otras.
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