15 de abril 2002 - 00:00

Las petroleras pretenden triplicar el precio del gas

Las distribuidoras de gas empezaron a recibir el viernes comunicaciones de las petroleras de que a partir del 1 de mayo les facturarán 1,48 dólar el millón de btu el gas proveniente de la cuenca neuquina, valor que significa 200% de aumento con respecto al precio actual. El gas en yacimiento tiene a su vez una incidencia de 30% en la tarifa de los usuarios residenciales y de 50% en la industria.

La comunicación de las productoras llegó justo el último día en que podían modificar los contratos vigentes que están pesificados, y se interpretó como una reacción frente a la Resolución 38 del Ministerio de Economía que prohibió los ajustes estacionales, sin haber consultado a las petroleras, aun cuando el precio del gas en boca de pozo está desregulado.


Si el precio comunicado llegara a aplicarse, significaría un aumento de 60% en la tarifa de los usuarios residenciales y de 100% para la industria.

Pero en principio, se cree que es una presión para que el Ministerio de Economía revea la resolución y se siente a negociar un escalonamiento de los valores del gas en boca de pozo.

La reacción habría sido casi unánime de todas las empresas, porque luego de que salió la resolución de Economía en el Boletín Oficial, comenzó a hablarse de que se revería, pero sólo en relación con el precio mayorista de la energía eléctrica que perciben los generadores.

•Adecuación

Según los trascendidos, el criterio de la Secretaría de Energía es permitir que el precio estacional de la energía se adecue a partir del 1 de mayo según una resolución anterior de esa dependencia que fijó precios máximos para el despacho normal y los momentos de falla. Pero ese ajuste del precio estacional no se trasladaría a los usuarios, sino que se cubriría con un fondo de «estabilización de tarifas» que maneja la Secretaría de Alieto Guadagni y que rondaría los 200 millones de pesos.

Esa decisión se habría tomado con el criterio de que con los precios actuales, los generadores no iban a importar fuel oil (producto que no se produce en el país) ni stockear gasoil para reemplazar al gas natural cuando les falte en el invierno, y que la falta de stocks de combustible líquido podría deparar problemas de suministro eléctrico, y eventualmente un apagón generalizado.

No obstante, si el precio del gas natural tuviera la suba de casi 200% que plantearon las petroleras, es difícil que el fondo alcance para cubrir los costos de la generación eléctrica.


En el Ministerio de Economía se negaron a responder anoche si se iba a derogar la polémica Resolución 38 que viola las leyes de marco regulatorio del gas y de la electricidad, y que podría dar lugar a juicios inmediatos contra el Estado. Otras fuentes aseguraron que existe un proyecto modificatorio que permite los aumentos estacionales del gas y la electricidad.

•Contratos privados

En principio, como los contratos entre las petroleras y las distribuidoras de gas son contratos privados, no hay resolución ni decreto que los alcance. Las distribuidoras podrían cuestionar el precio en la Justicia por no poder trasladarlo a los usuarios, pero mientras tanto deberían pagar el nuevo valor, o correrían el riesgo de que les cortaran el suministro. El escenario es entonces por lo menos complicado. Aunque el gas no es un commoditie como el petróleo, ya que sólo se exporta una quinta parte de lo que se consume a los países limítrofes, las productoras ya afirmaron que sin una adecuación de lo que perciben, las inversiones y aun la extracción de gas se pararían. De hecho, ya hace más de un mes, la francesa Totalfinaelf suspendió la inversión para desarrollar el área Carina-Aries, aun cuando ya estaba contratada la construcción de la plataforma para la zona.

Las principales productoras de gas en el país son Repsol-YPF, el consorcio encabezado por Totalfinaelf, Pan American Energy y Pérez Companc.

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