Después de un año de negociaciones y reformas edilicias, el grupo SLI del empresario Samuel Liberman -ex VCC-tiene quién le administre su hotel de Pinamar: a partir del 1 de diciembre próximo, el Arapacis pasará a llamarse Ramada Resort Pinamar. La cadena estadounidense será entonces la primera en operar un hotel de playa en la Argentina. El emprendimiento se completa con la adquisición -concretada el año pasado-de la concesión del balneario frente al hotel, que también cambiará de nombre a Balneario Ramada. No sería ésta el único hotel que tomaría Ramada en el país: según trascendió estarían avanzadas las negociaciones para operar un establecimiento en Salta, otro en Bariloche, un tercero en Villa La Angostura y algunos más con los que están negociando. Como siempre sucede en estos casos, la cadena aporta el «know-how» y la marca, a cambio de una comisión sobre los ingresos que ronda entre 10% y 12%.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como se recordará, el Arapacis (el «altar de la paz») fue construido por Alfredo Yabrán más como un lugar para alojar amigos y relaciones comerciales y políticas que como un negocio; a su muerte, su familia decidió venderlo y el grupo Liberman lo adquirió en u$s 10 millones. La cifra incluía lo pagado por cinco hectáreas frente al golf, donde está a medio terminar un grupo de cabañas complementarias del hotel, proyecto que quedaría para el año próximo, cuando la situación económica del país mejore.
Para cumplir con los estándares de Ramada, los dueños del hotel debieron invertir un par de millones para reformar el restorán -ahora da a la calle-, el spa, las piscinas y colocar aire acondicionado en las ochenta suites -es un «appart-hotel»-, además de construir una escalera de emergencia exterior y colocar detectores de fuego y de gas en las cocinas (exigencias de los estadounidenses).
El grupo Liberman ya tiene 50% del Park Hyatt Mendoza, en sociedad con la familia Pritzker -accionista principal de la corporación Hyatt-; con los mismos socios levantaron el Grand Hyatt en San Pablo que se inaugura en julio de 2002, y están «mirando» terrenos y/o la posibilidad de comprar un hotel en Buenos Aires para que la marca reemplace la pérdida del Hyatt Buenos Aires, que a fin de mes pasará a llevar la marca Four Seasons. De hecho SLI tiene un terreno en Puerto Madero -detrás del Museo Fortabat-, pero no se lo consideraría apto para levantar allí un gran hotel de lujo. Otras novedades:
La llegada de esta cadena es, como se dijo, la primera a un balneario argentino: el Sheraton de Mar del Plata, si bien está en el principal centro turístico del país, no está frente a la playa y tiene características más de hotel de negocios que de vacaciones.
Esta llegada se produce luego del frustrado proyecto de reforma del hotel Playa Chica anunciado hace un año, que iba a llevar la marca Marriott, y cuyo capital sería aportado por el magnate argentino de las comunicaciones -con residencia en Madrid-Martín Varsawsky junto a un grupo de inversores locales, vinculados a Varsawsky a través de relaciones familiares. Hoy la obra está detenida, y la gente de Marriott decidió retirarse del negocio. Ramada International es una división/marca de Marriott, cuyos problemas en Mar del Plata no son el único tropiezo que han sufrido en el país en los últimos meses. En efecto, el Marriott Courtyard de la calle Florida (construido encima de la mítica Galería del Este) estaría a punto de cambiar de manos: sus anteriores propietarios eran los socios de la Constructora Iberoamericana, que pidió su concurso preventivo hace más de un año; el hotel iría a cubrir una fuerte deuda con una entidad financiera, por lo que la cadena también estaría analizando retirarle la administración y bajarle el «cartel» con su marca.
Dejá tu comentario