21 de octubre 2026 - 17:51

Los salarios formales le ganaron a la inflación en agosto, pero acumulan una caída real del 2,3% en el último año

Los ingresos aumentaron 2,7% mensual y superaron la inflación del 1,7%, según el INDEC. Sin embargo, los salarios privados registrados y públicos todavía retroceden en términos reales frente a un año atrás, en un mercado laboral marcado por la caída del empleo formal.

Los salarios superaron la inflación en agosto, pero los ingresos de los trabajadores registrados todavía acumulan pérdidas de poder adquisitivo en la comparación interanual, según el INDEC.

Los salarios superaron la inflación en agosto, pero los ingresos de los trabajadores registrados todavía acumulan pérdidas de poder adquisitivo en la comparación interanual, según el INDEC.

Los salarios reales de los trabajadores registrados volvieron a mejorar en agosto, favorecidos por la desaceleración de la inflación y así, acumulan tres meses consectuvios de mejora frenta a la inflación. Sin embargo, pese a la recuperación, arrastran una pérdida de poder adquisitivo del 2,3% interanual, mientras que el empleo privado formal continúa en retroceso.

Según informó este miércoles el INDEC, el Índice de Salarios del sector registrado aumentó un 2,6% nominal durante el octavo mes del año. Teniendo en cuenta que la inflación fue del 1,7%, las remuneraciones consiguieron una mejora real cercana al 0,9%, que se sumó al avance del 0,4% de julio.

Pese a encadenar tres meses consecutivos de recuperación, los salarios formales acumularon un incremento nominal del 30,4% en los últimos doce meses, frente a una inflación del 33,5%. La mejora reciente permitió moderar el deterioro, aunque todavía no alcanza para recuperar el poder adquisitivo de agosto de 2025.

Entre los trabajadores del sector privado registrado, los salarios aumentaron un 2,8% mensual, equivalente a una recuperación real del 1,1%. No obstante, permanecen un 2,3% por debajo del mismo mes del año pasado, mientras que en los primeros ocho meses de 2026 acumularon una suba nominal del 20,4%, inferior a la inflación del 21,3%.

Por su parte, los empleados públicos registraron una mejora real cercana al 0,6% durante agosto, luego de avanzar un 0,9% en julio. Sin embargo, en los últimos doce meses sus remuneraciones aumentaron un 30,3%, equivalente a una pérdida de poder adquisitivo del 2,4%.

Las diferencias fueron más pronunciadas dentro del propio Estado. Mientras que los salarios de los empleados públicos nacionales aumentaron un 26,3% interanual, los de los provinciales avanzaron un 30%. En consecuencia, los trabajadores de la administración nacional acumularon una caída real del 5,4% frente a agosto de 2025, la mayor entre los segmentos relevados.

El contraste aparece al considerar también a los trabajadores informales. El índice general de salarios aumentó un 2,7% mensual y un 35,6% interanual, por encima de los precios en ambas comparaciones. Este resultado estuvo impulsado por el sector privado no registrado, cuyos ingresos crecieron un 55,4% interanual. No obstante, este componente presenta un rezago metodológico de cinco meses, que exige cautela al interpretar su evolución.

Otros indicadores salariales muestran una recuperación más limitada

La mejora informada por el INDEC contrasta con la evolución de otros indicadores oficiales sobre las remuneraciones. Según los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), correspondientes a julio, el salario promedio del sector privado registrado aumentó un 29,2% interanual, por debajo de la inflación del 33,8% de ese período.

La diferencia responde, en parte, a las metodologías de ambas estadísticas. Mientras que el INDEC busca medir la evolución salarial de puestos comparables, aislando factores como las horas trabajadas, el ausentismo y los premios por productividad, el SIPA refleja las remuneraciones efectivamente declaradas por los empleadores, que también pueden verse afectadas por cambios en la composición del empleo.

Por su parte, la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) aumentó un 1,9% nominal en agosto, apenas por encima de la inflación. Este indicador, que considera remuneraciones sujetas a aportes previsionales de trabajadores con continuidad laboral, registró así una mejora real cercana al 0,2%, inferior a la del índice salarial del INDEC.

Aunque las estadísticas abarcan distintos universos y conceptos remunerativos, sus resultados permiten matizar la recuperación registrada en agosto. La magnitud de la mejora salarial varía según el indicador considerado, mientras que las comparaciones interanuales continúan mostrando pérdidas de poder adquisitivo en el empleo formal.

Salarios todavía rezagados, mientras cae el empleo formal

La recuperación del poder adquisitivo también se produce en un mercado laboral que continúa mostrando dificultades. Los últimos datos del SIPA reflejaron que el empleo asalariado privado registrado cayó un 0,2% en julio, hasta ubicarse en torno a los 6,08 millones de trabajadores.

En total, el sistema contabilizó 12,726 millones de trabajadores registrados, unos 27.000 menos que en junio. De esta manera, la mejora de los salarios reales convive con una reducción de la cantidad de personas que cuentan con un empleo formal.

El deterioro también se observa en la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC. Durante el segundo trimestre de 2026, la desocupación alcanzó el 7,9%, mientras que la tasa de empleo se ubicó en el 45% y la participación laboral llegó al 48,9%.

A su vez, la informalidad laboral se mantuvo en niveles elevados, cercanos al 45% de los ocupados, lo que refleja las dificultades del mercado de trabajo para generar empleos registrados.

La evolución de ambas variables muestra un panorama desigual. Mientras los salarios formales comenzaron a recuperar parte del terreno perdido frente a los precios, la contracción del empleo privado registrado limita el alcance de esa mejora en un mercado laboral donde persisten las dificultades de inserción y estabilidad.

Hacia adelante, la continuidad de la recuperación salarial dependerá de la evolución de los precios y de los ajustes de las remuneraciones. La inflación volvió a acelerarse levemente en septiembre, hasta el 1,9%, aunque todavía resta conocer el índice salarial de ese mes. Por ahora, los datos de agosto muestran una recuperación parcial del poder adquisitivo, insuficiente para revertir las pérdidas interanuales de los trabajadores registrados.

Te puede interesar