El presidente estadounidense Barack Obama saludó este jueves las "importantes" decisiones que acordó Europa tras una serie maratónica de reuniones para resolver su crisis de deuda, entre las que se destaca el alza a un billón de euros de su fondo de rescate.
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"Saludamos las importantes decisiones que se acordaron anoche (madrugada del jueves) por la Unión Europea, que establecen las bases fundamentales de una solución integral a la crisis en la zona euro", dijo Obama en un comunicado.
"Esperamos el completo desarrollo y rápida implementación del plan. Seguiremos apoyando a la UE y a nuestros aliados europeos en sus esfuerzos por resolver esta crisis mientras trabajamos juntos para sostener la recuperación global y poner nuevamente a nuestra gente a trabajar", señaló en alusión a las altas tasas de desempleo en Estados Unidos y otros países ricos.
Según el acuerdo europeo, los banqueros deben aceptar una quita del 50% de la deuda que detentan de Grecia, es decir 100.000 millones de euros de una deuda pública total de 350.000 millones de euros (162% del PIB).
Atenas recibirá además nuevos préstamos de Europa y del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 100.000 millones de euros de aquí a fin de 2014, en el marco de un programa que reemplaza el de 109.000 millones de euros decidido en julio.
A cambio del esfuerzo pedido al sector bancario, la Eurozona se comprometió a inyectar el capital necesario en la banca para amortiguar el impacto por las pérdidas.
La Autoridad Bancaria Europea (ABE) calculó que los bancos europeos necesitan 106.000 millones de euros para recapitalizarse.
Los países cuyos bancos necesitan más inyección de capital son Grecia (30.000 millones), España (26.161 millones) e Italia (14.770 millones). No obstante, los mercados estiman que las necesidades de los bancos son muy superiores y el FMI se refirió a 200.000 millones de euros.
Europa además previó un mecanismo complejo y ambicioso para rescatar a las economías comunitarias amenazadas.
Para ello decidió aumentar la capacidad del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) hasta un billón de euros, que le servirían si tuviera que rescatar a un país de la dimensión de Italia (tercera economía de la Eurozona).
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