Sigue siendo la inversión de mayor riesgo ahora la de bonos y acciones. De todas maneras, entre los títulos públicos, sobresalen los BODEN en dólares, que fueron los que mejor enfrentaron la última ola de ventas en la plaza. Rinden 15% anual en dólares, y por ello es que comenzaron los grandes operadores a apostar por esa alternativa. De todas maneras, debe tenerse en cuenta que si empeora la situación en Brasil (o si Greenspan sube las tasas más de lo previsto) no son inmunes a los retrocesos.
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El otro título posdefault de características similares es el BODEN 2013. Pero tiene algunas desventajas respecto del 2012: la principal es que el rendimiento del cupón se fija de acuerdo a la Libor, pero con un techo de 3% anual. Por lo tanto, si la tasa internacional supera este nivel no podrá ser aprovechado por los inversores. En cambio, el 2012 no tiene techo de tasas ante el posible incremento que se avecina.
Estos dos papeles ahora son más recomendados frente a los títulos indexados como el PRE8 y el PRO12, obviamente en un contexto en que las inversiones de bonos tienen un mayor riesgo por Alan Greenspan y lo que sucede en Brasil. «Los BODEN ofrecen al inversor ahora la ganancia del dólar más 15% anual, mientras que los indexados ofrecen la variación de precios (inflación) más 10%. Hoy por hoy, es mejor la primera alternativa» señaló a este diario un veterano operador de títulos de la deuda.
•El 2012 se trata de un título muy líquido (se emitieron en total u$s 11.100 millones) contra los apenas u$s 646 millones que circulan del 2013. Además se trata de un bono seis meses más corto (vence el 3 de agosto de 2012) e incluso está ampliando la brecha en su cotización respecto del BODEN 2013 (cuyo vencimiento final se producirá el 30 de abril del 2013). De hecho,
•Para algunos inversores, esto implica que podría ser el momento de «arbitrar» entre ambos papeles. Esto implicaría vender tenencias de 2012 para comprar BODEN 2013, que tiene precios más rezagados. ¿En qué casos se justificaría este cambio? Fundamentalmente, tendría sentido para quienes esperan que en los próximos años la tasa internacional no suba demasiado. Si superase sustancialmente el nivel de 3% anual (en los '90 la tasa Libo llegó a 6,5%), entonces sería preferibleoptar por los 2012.
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