Finalmente tuvimos una rueda en la que lo pasó por los papeles del NASDAQ, mientras las blue chips fueron las más castigadas. ¿Significa esto que tuvimos una rueda alcista o al menos con un elevado interés de parte de los inversores? No, nada parecido. El "menos malo" del índice de los papeles tecnológicos significó perder 0,11%, en tanto el Promedio Industrial cedió un ligeramente más significativo 0,45% al cerrar en 10.163,16 puntos. De todas formas, cuidado al pensar que hubo un vuelco hacia los papeles de la " nueva economía", porque, apenas arrancó la operatoria, el Dow llegó a ganar 0,26%, en tanto el NASDAQ subía un más contundente 0,56%, por lo que, medida desde los extremos, la evolución de los dos índices es muy pareja. De hecho, en el NYSE los papeles que terminaron en suba superaron 18 a 15 a los que quedaban en baja, mientras la cosa era pareja en el NASDAQ, donde apenas quedaron 9 papeles más del lado perdedor. Elementos con que justificar la baja tenemos muchos; por un lado, los malos números de Pfizer, el Citigroup, Pepsico y los de Nokia junto con el inesperado incremento de pedidos de seguro de desempleo. Pero también los tenemos para justificar una suba que no se dio, la baja del precio del petróleo y el oro, los buenos datos sobre la inflación, los balances positivos de Wachovia IBM y otras cotizantes, las tasas que quedaron sin cambios, el dólar que ganó terreno frente a las principales monedas. Con estos datos, se puede "armar" cualquier argumento, pero con 1.400 millones de papeles en el mercado tradicional y 1.650 en el electrónico, hay que seguir tomando cualquier conclusión "con pinzas".
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