10 de noviembre 2008 - 00:00

Pide Obama rescate ya a automotrices para evitar otro colapso

Washington (Bloomberg, AFP) - El jefe del equipo del presidente electo Barack Obama demandó ayer una acción urgente para ayudar a la industria automotriz que, amenazada por ventas decrecientes, reducción de empleos y falta de créditos, pide que el gobierno le otorgue garantías de préstamos extra para evitar un inminente colapso.

En una entrevista a la cadena CBS, el legislador Rahm Emanuel, futuro jefe de Gabinete del presidente electo, afirmó que Obama pidió a sus asesores económicos estudiar las opciones para estimular al sector. Por estos días, General Motors, Ford y Chrysler, escasas de dinero por la caída de las ventas, piden al gobierno de Estados Unidos que les preste u$s 50.000 millones para ayudarlas a sobrellevar el peor momento del mercado automotor de los últimos 25 años.

Los créditos consistirían en u$s 25.000 millones para gastos sanitarios y u$s 25.000 millones para liquidez general, señaló una fuente que pidió mantener el anonimato, ya que el plan no se anunció oficialmente. A cambio, las compañías estarían dispuestas a tomar medidas tales como otorgar certificados de acciones.

Las tres compañías, sus sindicatos y sus aliados legislativos andan en busca de ayuda después de un primer trimestre desastroso, en el que sus pérdidas sumaron, en conjunto, u$s 28.600 millones y de reducciones de 7,7% y 9,7% en la producción y las ventas, respectivamente, en octubre respecto de setiembre.

Ya Harry Reid, líder de la mayoría del Senado, tras reunirse con ejecutivos del sector, había reclamado que las automotrices reciban «más ayuda» del gobierno y se complemente el programa de préstamos de u$s 25.000 millones para ayudar a la fabricación de vehículos con alto rendimiento de combustible, aprobado por el Congreso en setiembre.

  • Respaldo

    Los voceros de las empresas se negaron a decir cuánta ayuda están buscando. El sindicato United Auto Workers respaldó el crédito de u$s 25.000 millones a las compañías para cubrir sus costos en materia de seguro médico y el otorgamiento de otras ayudas para fines de « liquidez inmediata». Entre las demandas a los fabricantes de autos está la de contribuir a los fondos de fideicomiso, dirigidos por el UAW, creados para hacerse cargo de los gastos médicos de los jubilados.

    El viernes, GM reveló que su situación es crítica al informar que su liquidez se redujo en u$s 6.900 millones, mientras que Ford reconoció que sus pérdidas globales durante el tercer trimestre de este año fueron de u$s 129 millones.

    Los jefes ejecutivos de GM, Rick Wagoner; Ford, Alan Mulally, y Chrysler, Robert Nardelli, y el presidente del sindicato UAW, Ronald Gettelfinger, se reunieron el jueves con la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

    El sábado, Pelosi y Reid enviaron una carta al secretario del Tesoro, Henry Paulson, con la petición de que se amplíe el plan de rescate económico de u$s 700 millones para incluir al sector automotor. Ambos temen que la amenaza de una recesión y la crisis financiera agraven la delicada situación de la industria automotriz nacional, que calificaron como «el corazón de nuestro sector manufacturero».

    GM une fuerzas con Reid y Pelosi para «asegurar que se provean de inmediato los fondos necesarios para mantener la industria automotriz en condición viable», señaló en un comunicado.

    Nardelli dijo por escrito que Chrysler se sentía «alentada» porque los legisladores comprendían la importancia de esta industria. Mulally aplaudió sus esfuerzos.

    El gobierno quiere « garantizar la viabilidad de esta industria», dijo Pelosi antes de la reunión con los ejecutivos y agregó que las autoridades federales también «habrán de proteger a los contribuyentes».

    El presidente electo Barack Obama aseguró que planea ayudar a este sector ser más competitivo y propuso que se disponga un programa de estímulo económico de u$s 175.000 millones además del de u$s 168.000 millones promulgado en febrero.
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