15 de abril 2002 - 00:00

Presión del gobierno por fuerte aumento en los planes de ahorro

La industria automotriz y la Inspección General de Justicia se encuentran enfrascadas en una batalla legal por los planes de ahorro previo, que tendrá una definición en los próximos días y que promete determinar el futuro de este sistema de compra en el país. El fuerte aumento que registraron las cuotas de los planes de ahorro en las últimas semanas amenaza con generar una ola de reclamos parecidos a los que está generando el CER con los créditos hipotecarios aunque, obviamente, el ajuste por inflación de los préstamos involucra a un número muchísimo mayor de personas.

Con la desaparición de los créditos, las esperanzas de las automotrices para el mercado interno estaban puestas en el resurgimiento de los planes de ahorro previo. Según las fuentes del sector consultadas por Ambito Financiero, para este año se estimaba que alrededor de 30% de los vehículos se adquiriera mediante este sistema. Por eso, la mayoría de las automotrices delineó sus estrategias para relanzar los planes de ahorro, con campañas publicitarias y rediseño de las formas de pago incluidas.

Sin embargo, en febrero de este año la Inspección General de Justicia dictó una resolución mediante la cual prohibió el aumento de las cuotas de los planes durante un lapso de 90 días. Las automotrices se negaron a acatar la medida, por entender que al aumentar los precios de los vehículos en pesos -ya subieron más de 50% en promedio- la imposibilidad de subir las cuotas las perjudicaba y trasladaron los aumentos a los usuarios. Además, la Cámara de Administradoras de Planes de Ahorro apeló la resolución y ahora aguarda la respuesta de la Justicia
. Por lo pronto, el pasado 8 de marzo, la jueza María José Sarmiento, a cargo del Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N° 11, en donde quedó radicado el recurso de amparo, revocó una medida cautelar presentada por las firmas del sector automotor, mediante la cual se le solicitaba que dejara sin efecto la medida hasta tanto no hubiera una resolución de fondo.

Para los empresarios, todo se debe a una «errónea interpretación» sobre cómo funciona esta modalidad de financiamiento. «La decisión de impedir la indexación de las cuotas es meramente política, porque técnicamente es insostenible. Como todavía los sueldos de la gente no aumentaron, tampoco quieren que suban las cuotas de los planes de ahorro. Pero es imposible mantenerlas en el mismo precio si los valores de los automóviles aumentan», dijo un empresario.

• Coherencia

En cambio, por el lado de las asociaciones de consumidores, creen todo lo contrario. «La resolución de la Inspección General de Justicia es totalmente coherente; era lo mínimo que se podía hacer en este momento de crisis para proteger a quienes estaban suscriptos a un plan de ahorro. Además, jurídicamente es procedente; tanto es así que la jueza rechazó la medida cautelar presentada por las administradoras de los planes», dijo el abogado Ricardo Nasio, de Proconsumer, a Ambito Financiero. Por su parte, Marcelo Fernández Grassi, de la misma asociación de consumidores, aclaró que «la idea era estudiar durante estos 90 días la incidencia que la Ley de Emergencia Económica tendría en los planes de ahorro previo. Pero las automotrices desconocieron ese plazo». «La resolución era sana y sólo por 90 días. Los administradoras de los planes, las asociaciones de consumidores y la Inspección General de Justicia nos deberíamos haber juntado para encontrarle una solución al tema. Pero las administradoras ni siquiera aceptaron sentarse a negociar», agregó Nasio.

En caso de que la Justicia falle a favor de la resolución de la Inspección General de Justicia, las administradoras de planes de ahorro deberían devolverles a los ahorristas los aumentos que les cobraron durante los últimos tres meses. Inclusive, Fernández Grassi no descartó que también se las intimara a pagar multas punitorias por no haber acatado la medida y denunció que en estos momentos hay mucha gente que debido a los aumentos quiere darse de baja de los planes pero que algunas administradoras no las dejan, poniendo trabas burocráticas y hasta excusas insólitas (en una administradora, todos los días estaba «caído el sistema») para hacerlo.

Sin embargo, las automotrices adelantaron que un fallo en contra podría dar por terminado con los planes de ahorro previo en la Argentina. Una vez que se cumpla el plazo de 90 días estipulado por la Inspección General de Justicia se implementará otra resolución, que ya estaría elaborada pero de la cual aún se desconocen mayores detalles.

En la Argentina, los planes de ahorro previo surgieron en la década del '60 y tuvieron una rápida aceptación, ya que eran la única manera de comprar un auto en cuotas. Pero, sin lugar a dudas,
la época de esplendor de este sistema de compra fue a comienzos de los '90, momento en el cual más de 45% de los vehículos se facturaron a través del mismo.

El funcionamiento de los planes está estructurado en grupos de personas que pagan una cuota mensual actualizable (según el valor de automóvil a adquirir). Con las cuotas se constituye un propio fondo de ahorro común, con el cual se compran dos autos por mes que son entregados a miembros de dicho grupo, por sorteo o licitación. La cantidad de personas que integran cada grupo es el doble de las cuotas. La mayoría de los planes de ahorro previo es de 84 cuotas, con lo cual los grupos suman 168 personas.

• Transición

Las fuentes consultadas por Ambito Financiero estimaron que este año las suscripciones a los planes de ahorro podrían representar 30% del mercado. « El sector está pasando un momento de transición grave; hubo aumento de precios pero no de salarios. Ese sería el aspecto negativo. El positivo es que en la Argentina desapareció el crédito y el plan de ahorro será el único método para comprar un auto en cuotas. Pero, por supuesto, que para hacer pronósticos más rigurosos hay que esperar a que la Justicia se pronuncie respecto de la prohibición de indexar las cuotas», explicó Luis González, presidente del Círculo de Inversores. Por su parte, Alberto Pínola, de Fiat, consideró que «tenemos expectativas de que este año la suscripción a planes de ahorro crezca, no sólo porque es una alternativa a la falta de financiación, sino también porque es una forma que tiene la gente de asegurar su dinero. Por eso creemos que muchas personas que antes ignoraban la existencia de los planes de ahorro este año se van a inclinar a esta alternativa para comprar un auto».

Si bien la venta de vehículos durante marzo duplicó la registrada en febrero, sobre todo por la posibilidad de utilizar los certificados de los plazos fijos para comprar un auto,
las empresas del sector estiman para este año un mercado de entre 80.000 y 100.000 unidades, sólo 20% del volumen alcanzado en el '94, cuando se vendieron 500.000 vehículos y poco más de la mitad del año pasado, que fue de 117.000 automóviles.

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