18 de octubre 2005 - 00:00

Prevén más aumentos en la carne para el mes próximo

Ignacio Iriarte
Ignacio Iriarte
Durante noviembre y diciembre se incrementará el precio de la carne debido a una mayor demanda en el consumo interno y por los efectos negativos de las restricciones impuestas por el gobierno a la faena de hacienda. Dichos conceptos fueron manifestados por el especialista en carne, Ignacio Iriarte, consultor privado muy respetado en el sector ganadero.

Esta estimación se suma a la que indica que el precio de la carne en mostradores se recalentará también porque la Argentina podría salir a cubrir los mercados que deje vacante Brasil, lo que restaría oferta en el mercado interno.


La resolución 645 sobre restricción de la faena y su posterior modificación, que escalona el peso mínimo de dicha faena, tendría dos efectos concretos según el analista. En el corto plazo -hasta fin de año- provocará un faltante de 100.000/120.000 animales por ventas anticipadas, equivalentes a 12% de la faena. «Ese faltante se irá reduciendo con el paso de los meses hasta casi desaparecer en el otoño próximo, cuando todos los animales que hoy no dan el peso mínimo superen los umbrales establecidos. En el corto plazo esa menor disponibilidad de hacienda se enfrentará con una demanda de carne vacuna muy firme en noviembre y diciembre».

En el mediano plazo, la medida del gobierno ( restricciones en la faena, aunque escalonadas) determinará, como efecto positivo, que el peso medio de faena crezca unos siete kilos por cabeza si no cambia el resto de las variables del negocio. Los efectos negativos de la resolución no se advertirán hasta pasados muchos meses y quizás años, según el analista.

De acuerdo con este planteo, el peso del ajuste lo pagarían los criadores, especialmente los de zonas marginales, con un precio para sus destetes livianos muy inferior al actual. Las primeras consecuencias se ven en la fuerte caída que está sufriendo el precio de los animaleslivianos, en especial las hembras.

Iriarte habló en la Jornada de Actualización Ganadera organizada por los CREA de la zona Sudoeste, donde resaltó que «la demanda por carne vacuna está cada vez más sólida en la Argentina».

• Incrementos

Desde que terminó la convertibilidad, el costo de vida subió 75%, los bienes de la canasta familiar aumentaron 95% y el precio de la carne trepó 140%. El consumo de carne, en tanto, está más firme que nunca -incluso algunos meses llegó a crecer sobre los niveles alcanzados durante el uno a uno- y hoy se ubica en 65-67 kilos por año por persona.

«Esto no se puede explicar por los ingresos -dijo Iriarte- ya que el índice estimado de aumento salarial en la Argentina se ubica en 43%, con un sector privado que aumentó casi al ritmo de la inflación (70%), un sector público muy rezagado (20%), un sector privado en negro aun más retrasado y un gran número de desocupados».


«En la actualidad, la relación entre salarios y el precio de la carne es muy adversa y, sin embargo, el consumo no baja porque hay un sector de la sociedad -unos seis millones de personas que hoy, desde el punto de vista del mercado, no existen- que de a poco está emergiendo con changas, planes sociales o empleos», afirmó Iriarte. «Ya hay indicadores según los cuales se está comenzando a recuperar el consumo en ese segmento de la población en algunas ciudades del interior del país y en lugares del Gran Buenos Aires que se están industrializando. Así, si bien la demanda de carne cayó en los supermercados, en algunas economías regionales llegó a aumentar hasta 30%», sostuvo Iriarte.

Frente a una fuerte demandainternacional de carnes vacunas, en la actualidad
Canadá y EE.UU. aparecen como los grandes ausentes debido a los casos detectados de «vaca loca». Sin embargo, «pese a haber dejado un vacío enorme como exportadores, la Argentina no aprovechó muchos de esos mercados, sobre todo los de mayor poder adquisitivo», indicó el especialista, una de las personas que más sabe de carne en el país.

«Independientemente del reciente brote de aftosa que complicará sus exportaciones,
Brasil nos mostró que hay un mercado internacional que la Argentina no veía en los países del Lejano Oriente, en América latina e incluso en Europa», destacó Iriarte.

La Argentina todavía no se incorporó integralmente a los mercados internacionales.
«No accedimos ni a Japón, ni a Corea, así como tampoco a Taiwán o EE.UU., adonde sólo exportamos 80 millones de dólares en productos de bajo valor. Tampoco ingresamos a Canadá ni a México. En la Unión Europea sólo participamos con una propina de 28.000 toneladas que es la Cuota Hilton, dentro del total de consumo de la región que se ubica en ocho millones de toneladas. Esto es lo que hay que cambiar», concluyó Iriarte.

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