20 de marzo 2002 - 00:00

PROYECTO QUE PARECE PARA OTRA ARGENTINA (20/03/2002)

Un auditorio para 8.500 personas, ocho restoranes, 16 salones de conferencias, un megasalón de juegos para adultos, áreas verdes. El proyecto parece pensado en una lejana Argentina (o sea, la del año pasado), pero podría quedar listo antes de que termine 2002: se trata de la «puesta en valor» (léase refacción total y puesta a nuevo) de la antigua Tribuna Popular N° 2 del Hipódromo de Palermo, unos 250 metros de largo sobre la avenida Del Libertador.

El lugar, además, sería el sitio elegido por los organizadores de una tradicional exposición de diseño para realizar la edición de este año, que se desarrollaría en octubre próximo.

El grupo de inversores, encabezados por el arquitecto Jorge Bernstein, planea convertir las viejas gradas en un gran auditorio cubierto, con pantallas (traídas de Corea) de 9x14, «todo clima», para proyecciones de eventos. La bandeja superior será reciclada para hacer una decena de miniauditorios. Y en la planta baja se instalará una sala con simuladores -están negociando con la estadounidense Pan Universal, que tiene máquinas «temáticas» basadas en producciones de Hollywood- para jóvenes y adultos.

«¿A cuánto asciende la inversión?». Según pliegos, era de u$s 25 millones, pero hoy es difícil hacer un cálculo. Lo cierto es que la obra puede hacerse porque se trabajará sobre una estructura existente; hoy, en la Argentina, empezar una obra desde el pozo, es imposible»
, dijo Bernstein a este diario.

El empresario/arquitecto, que participó en el proyecto y dirección de obras como el Village Recoleta, el Patio Bullrich y el Abasto, ya explota el complejo adyacente Tattersall, el viejo lugar de remates de la industria hípica que hoy se utiliza también como centro para eventos. Allí, en pocas semanas, se inaugurará una sucursal del restorán Kansas de San Isidro -del empresario Carlos Demidjian- que subrentará el predio que ocupa por los próximos diez años.

«Tanto la llegada de Kansas como los ocho restoranes que se harán en el complejo «Times Square»
(que así se llamará la tribuna reconvertida) recuperan la tradición del Tattersall, como lugar histórico de encuentro de los porteños», asegura Bernstein. Al complejo se le adjudicó la frecuencia 88.7 FM que pasará a llamarse Radio Tattersall.

No fue sencillo, sin embargo, convencer a más de un funcionario de que la gastronomía era uno de los usos «históricos» de esa parte del hipódromo. «Tuvimos que dejar las cocinas del viejo restorán para convencerlos», dice Bernstein. A pesar de un largo conflicto entre el gobierno nacional y el municipal, que se extendió casi por dos años, las obras se pondrán en marcha.

«Lo importante hoy es trabajar y dar trabajo: cuando se inaugure el complejo se crearán 1.200 empleos directos, más los indirectos y la gente que hará la obra»
, dice el empresario. «Se va a crear un polo cultural, de esparcimiento y de reunión de empresarios en un área de la ciudad de gran poder adquisitivo.» Bernstein, confiesa, apuesta a atraer a varios «restós» de la vecina zona de Las Cañitas con el atractivo adicional de la seguridad, la vista a la pista de Palermo y los estacionamientos. Y tienen en carpeta, para más adelante, una carpa que albergará al circo Sarrasani, del que Bernstein tiene los derechos.

S.D.

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