Queda claro luego de las palabras de Henry Paulson (quien advirtió además que no se disculpará) que el Programa de Auxilio a los Activos Financieros en Problemas por u$s 700.000 millones invertirá en cualquier cosa menos en activos en problemas ("tóxicos"), no auxiliará al sector financiero y está más que lejos de ser algo parecido a un programa.
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El secretario del Tesoro puede pecar de soberbia o ignorancia, pero de ahí a pensar que fue el principal culpable de 4,73% que retrocedió ayer el Dow al cerrar en 8.282,66 puntos es, por decir lo menos, una exageración. Cuando Paulson comenzó su discurso el Dow perdía 2.,22%, cuando terminó 2,79% y 90 minutos "achicaba" la baja a 2,22% merced a la suba de GM y Ford (Chrysler tiene más chance de evaporarse) que eran impulsadas por la noticia que el Congreso trataría un proyecto de auxilio al sector por u$s 25.000 millones. Pero vamos por partes. La baja inicial la podemos explicar con las malas noticias del frente minorista (Best Buy y Macy's) que "enfrenta el peor escenario de su historia"; el anuncio de que American Express (no se descarta le sigan otras tarjetas de crédito) necesita urgentemente u$s 3.500 millones; el ridículo comunicado del Tesoro, la Fed y el FDIC intimando al sector bancario a "aflojar" los requisitos para otorgar préstamos, incrementar su capital y buscar caminos para no ejecutar hipotecas; el desplome de los commodities (insólitamente las aerolíneas perdían 10%), etc. El derrumbe final es más difícil de justificar. Podemos culpar a Google (caída en la publicidad) o Goldman Sachs (rumores de fusión), a los Hedge Funds que (solapadamente) siguen enfrentando la salida de sus inversores o sino decir que aun con el brutal derrumbe de año, las acciones no estarían "baratas". Como las ganancias del mercado cayeron más rápido que los precios la relación P/G trepó en el año a 20,54, para peor con la volatilidad -el riesgo- más alta desde 1933 (en las últimas 50 ruedas el S&P500 se movió diariamente más de 3%, destrozando todos los modelos cuantitativos o técnicos). Pero todo esto es pasado. El problema más grande es que el futuro se ve negro.
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