26 de diciembre 2011 - 00:00

A los 108 murió Heesters, el “cantante de Hitler”

Johannes Heesters estaba ciego y tenía 108 años, pero seguía actuando. Ingresó en 1997 en el Guinness como el cantante en actividad más anciano. Arriba, la foto de la infamia: la visita al campo de Dachau en 1941 (Heesters es el de la izquierda).
Johannes Heesters estaba ciego y tenía 108 años, pero seguía actuando. Ingresó en 1997 en el Guinness como el cantante en actividad más anciano. Arriba, la foto de la infamia: la visita al campo de Dachau en 1941 (Heesters es el de la izquierda).
Berlín - A los 108 años, y aún en actividad, murió este fin de semana el tenor holandés Johannes Heesters, el artista más viejo del mundo según el Libro de los Guinnes de Records, Odiado mayoritariamente en el ámbito cultural internacional por haber actuado para Adolf Hitler (quien lo consideraba su tenor favorito) y haber simpatizado con sus ideas, Heesters se empeñaba en negar una parte de ese pasado después de la guerra. Sin embargo, y pese a que continuaba sobre distintos escenarios, nunca dejó de ser un paria cultural. En plena ocupación nazi de Holanda, Heesters visitó el campo de concentración de Dachau. Sin hacer ningún comentario reprobatorio, asistió al concierto preparado en su honor por una orquesta de presos judíos. «No canté en Dachau. Eso hubiera sido impensable. Intenté rebelarme, algo difícil con los nazis», dijo, años después, rebelión que muy pocos le creyeron. Durante el proceso de denazificación de Europa, los aliados le permitieron seguir actuando, pero su pasado lo persiguió siempre.

Reconocido tenor de formación, Heesters subió a escena cerca de 9.000 veces y se convirtió en una estrella del cabaret, el café concert y los musicales. En 1964, las críticas no se hicieron esperar cuando en su país natal aceptó el papel del capitán Von Trapp, en «La novicia rebelde». La gran paradoja es que Von Trapp no sólo era el viudo enamorado de la niñera y retratado como un héroe por Hollywood: sobre todo es el paradigma del patriota que deja su tierra para no doblegarse ante el invasor. Los holandeses le dieron la espalda en casi todas las representaciones del musical.

A partir de entonces, Heesters, que había debutado en 1921, y actuó en Alemania desde 1930, se trasladó a ese país. Durante cuatro décadas, trabajó allí y en Austria con gran éxito. Casado en dos ocasiones, primero con una artista flamenca y luego con una alemana, tuvo dos hijos y mantuvo su fama entre los alemanes.

En 2008 encarnó en el cine a un científico condenado a muerte por decir que la Tierra era redonda. Fue su último papel. Ese mismo año cantó de nuevo en Holanda, como siempre había deseado. Cuando subió de nuevo al escenario tenía casi 105 años y habían pasado 44 desde su partida. Algunos críticos alabaron el milagro de su voz a esa edad y hasta pasaron por encima el tema político.. Su segunda y última aparición holandesa fue durante el concierto de despedida de un director de teatro, en Amersfoort, su ciudad natal. Una parte del público lo aplaudió, pero otros lo abuchearon, y el alcalde de la ciudad abandonó la sala.

Siendo muy joven, Johannes Marius Nicolaas Heesters (su nombre completo) quería ser cura, y se inició en el teatro a la edad relativamente tardía de 30 años. Apodado «Jopie», siempre celebró con orgullo sus últimos cumpleaños, organizando grandes fiestas y cantando a voz en cuello. Quería cumplir los 110 años y pasar a la historia como el actor y cantante activo más viejo del mundo.

Nacido el 5 de diciembre de 1903, su primera aparición pública la hizo en la Ópera Popular de Viena, en 1934, y se dio a conocer como actor de cine en Berlín. Una de las películas que contribuyó a convertirlo en una celebridad fue «El estudiante pobre (Der Bettelstudent)», con Marika Rökk. Como «Mefisto», el personaje que hizo célebre el escritor Klaus Mann, Heesters nunca dejó de describirse como «una persona apolítica» y repitió en todo momento que él era «un artista y nada más». En la Alemania de los cuarenta, llegó a convertirse en un símbolo del glamour. El papel de su vida fue el del Conde Danilo en la opereta «La viuda alegre», de Franz Léhar, que interpretó 1.600 veces. Su canción «Me encontraréis en el Maxims» se transformó en un clásico.

En 1997 fue incluido en el Libro Guinness de los Récords como el único actor de 93 años en haber interpretado 250 veces el papel principal de una obra de teatro de tres horas, «La edad bendita» («Ein gesegnetes Alter»). Aún después de quedar ciego, pasados los 100 años, Heesters no se alejó demasiado de los escenarios. Y, pese a su mácula humana, continuó recibiendo reconocimientos por su trabajo hasta hace poco. Tenía un proyecto en carpeta: participar del elenco de la película «La Nochebuena de Wanka», basada en una historia de Anton Chejov.

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