Cuando aún restan contabilizar las últimas dos jornadas del mes pasado, los últimos datos del Banco Central (BCRA) muestran una caída en el stock de los depósitos privados en dólares (argendólares) cercana a los 500 millones de dólares. Se trata apenas de un 3% del total de los argendólares. Sin embargo, dada algunas características de estas colocaciones es una variable que monitorea diariamente el mercado. Debido, principalmente, no solo como termómetro del humor de los ahorristas sino porque sus encajes, es decir la porción del depósito que los bancos no pueden prestar, forman parte de las reservas brutas del BCRA.
El stock total de argendólares ha retrocedido a niveles de noviembre del año pasado, al caer a poco más de los 15.000 millones de dólares. Son los primeros que reaccionan a los vaivenes políticos y económicos, más aún en año electoral. Por eso tras recuperarse en la primera quincena de julio cuando aumentaron en más de 110 millones de dólares, en la segunda parte del mes, a semanas de las Primarias (PASO), empezaron a retroceder y se fueron más de 30 millones de dólares. Pero en agosto, en la primera parte del mes antes de las PASO se fueron casi 280 millones de dólares y luego después de las elecciones salieron otros casi 200 millones de dólares. De modo que al día 29 el stock de argendólares acusa una merma de unos 480 millones de dólares.
Para dimensionar los números, vale señalar que del total de depósitos privados en dólares solo hay prestados a empresas, en su mayoría exportadoras o con ingresos vinculados con el comercio exterior, menos de 3.800 millones de dólares en la actualidad, o sea, un 25% del stock de argendólares. El resto, está “encajado”, en las tesorerías de las entidades financieras o bien en la del BCRA. De modo que el nivel de liquidez es insoslayable ante cualquier evento. Pero como el BCRA se quedó sin reservas netas, seguramente, “algunas” divisas de esos encajes ya han venido utilizando. De ahí los rumores y especulaciones sobre los argendólares.
Al respecto, cabe destacar que los bancos tienen en sus tesorerías alrededor de 4.000 millones de dólares físicos para atender los movimientos de los ahorristas. Anticipando, de alguna manera, lo que vendría ya en julio los bancos aumentaron la Posición General de Cambios (PGC) en más de 770 millones de dólares de los cuales 445 millones de dólares correspondieron a mayor tenencia de billetes. Así comenzaron agosto con una tenencia de billetes en moneda extranjera de 5.040 millones de dólares, que representó el 77% del total de la PGC y que es conservado por las entidades, precisamente, para atender los movimientos de los depósitos locales en moneda extranjera y las necesidades del mercado de cambios.
En lo que va del año, el stock de argendólares cayó en más de 1.200 millones de dólares lo que representa una merma del 8,5% del total general. Si bien inquieta que reaparezca la salida de los argendólares, sobre todo, por su impacto sobre los encajes y las reservas del BCRA, presidido por Miguel Pesce, ya que hay capacidad prestable ociosa, la magnitud de la pérdida de depósitos no es todavía relevante. Solo basta con recordar que hubo dos hitos en las últimas dos décadas, en 2011 con el nacimiento e implementación del cepo y en 2019 con el resultado de las PASO. Claro que hubo una distinción, en la primera corrieron los ahorristas minoristas mientras que en la segunda fueron tanto los minoristas como los corporativos. Pero en ambos eventos críticos, la salida de los argendólares llegó a representar casi la mitad del stock existente al cabo de tres trimestres consecutivos. Pero para tener una somera idea de lo que es una corrida, en la crisis de 2019, en una sola jornada se fueron más de 1.000 millones de dólares (hoy representaría un 7% del stock total.
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