19 de agosto 2015 - 00:00

Apoyo a cambio de más apertura hacia el mercado

Brasilia - Puede que los líderes empresariales brasileños tengan diferencias ideológicas con la presidenta de izquierda Dilma Rousseff, pero los llamados para que sea sometida a un juicio político son algo que los pone nerviosos, lo que de hecho ofrece a la mandataria un apoyo efectivo de un sector inesperado.

A esta comunidad le preocupa que una salida traumática convierta un período de profunda incertidumbre política en una recesión que los expertos creen que podría traducirse en una contracción de la economía de un 2% este año.

Este respaldo tácito de los grandes negocios y un acuerdo tentativo con un agitado Senado están ayudando a Rousseff a sobrevivir a la crisis, apenas siete meses después del inicio de su segundo mandato.

"Un juicio político es un asunto traumático que afecta a los sectores políticos y empresariales en un momento en que Brasil lucha por recuperar su credibilidad en el extranjero", afirmó Alencar Burti, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio del Estado de San Pablo. "Lo que importa ahora es salvar a nuestro país. Necesitamos hallar una solución por encima de los intereses personales", agregó.

Aunque algunos empresarios dijeron a los legisladores que un juicio político ayudaría a Brasil a recuperar su credibilidad, la mayoría teme a la incertidumbre que probablemente emergería.

Este mes, los mayores grupos industriales y la corporación mediática más poderosa, Globo Comunicaçao e Participaçoes, pidieron un acuerdo para asegurar la estabilidad.

No obstante, aunque no quieren que sea sometida a un juicio político, muchos inversores esperan que la debilitada Rousseff abandone para siempre su intervencionismo económico.

Bajo la intensa presión del Congreso, Rousseff abrazó la semana pasada una agenda amistosa con los mercados propuesta por el presidente del Senado, Renan Calheiros. Además, está organizando una reunión para esta semana con los líderes de las mayores compañías del país en busca de apoyo para revivir la economía.

Agencia Reuters

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