14 de septiembre 2017 - 00:00

Bardem es Escobar

Además protagoniza “Mother”, junto a Jennifer Lawrence, que también lanza en el festival.

Toronto - Tras su paso por Venecia, se estrenó en Toronto la producción española "Loving Pablo", basada en una biografía de Virginia Vallejo, quien fuera amante de Pablo Escobar. El film, protagonizado por Javier Bardem y Penélope Cruz, busca retratar la complejidad y brutalidad de uno de los principales narcotraficantes de la historia.

Bardem presenta además la estadounidense "Mother!", en la que da vida a un escritor que vive en una casona con su esposa, interpretada por Jennifer Lawrence. Dos películas opuestas, como Bardem reconoce. En la primera, hace a un ser real que era un destructor. En la segunda, es un personaje ficticio, un creador, salido de la imaginación del director Darren Aronofsky.

"No he hecho nunca una película de la que me arrepienta", declaró Bardem, aunque también admitió que ha habido trabajos "malos" en su carrera y que encontrar el próximo proyecto "es una preocupación constante. Creo que he sido bastante fiel a mi criterio".

Relación intensa

Al hablar de "Loving Pablo", Bardem dijo que se "divirtió" y que sabía que trabajar con su esposa, Penélope Cruz, que da vida a la amante de Escobar, iba a suponer "una relación muy intensa. Siempre digo que Penélope y yo hemos crecido, hemos dado un pasito más, humildemente, en la buena dirección porque este trabajo nos ha permitido meternos más en la imaginación, en el crear algo que no es lo de uno", explicó.

Sobre "Mother!", Bardem se refirió a su admiración por Aranofsky. "La película es un ejercicio cinematográfico atrevido. Y lo sabíamos todos y lo hemos apoyado. Incansablemente. Le hemos dado todo porque Darren es un director exigente. Es un tipo tranquilo, sencillo, cariñoso, inteligente, generoso. Y por eso le das todo".

Alegoría

Bardem consideró que "Mother!" es una "alegoría con muchas lecturas", pero él se queda con la lectura religiosa. "Lo que más me interesaba era el nacimiento de la religión como un culto y cómo la religión más bien nos divide, no nos une. Y en nombre de la religión se mata y se producen las mayores atrocidades. Eso está en la película. Independientemente de la religión que sea", dijo.

Bardem reconoció también las dificultades para conectar con su personaje, un escritor que necesita constante reconocimiento público. "Había momentos que no sabía como ejecutar el personaje, cómo actuarlo, cómo justificarlo. Me costaba. Había escenas que decía: '¿cómo alguien puede hacer eso?'", declaró.

Bardem también admitió que en su papel había algo personal. "Sí podía entender o imaginar esa necesidad hambrienta de reconocimiento. Lo podía entender y lo podía imaginar sin juzgar. Como decía muy bien Victoria Abril, somos abogados defensores de nuestros personajes, no somos jueces. Si no, sería imposible hacerlos", reflexionó.

En cuanto a la atención mediática indicó: "Es parte de mi trabajo, y lo vivo como mi trabajo. Ayer estrené y me hice muchas 'selfies'. Es parte de mi trabajo, pero eso no es mi vida".

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