14 de septiembre 2011 - 00:00

Berlusconi: “Europa tiene cabeza chica, cuerpo grande”

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se reunió ayer con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, en Estrasburgo.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se reunió ayer con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, en Estrasburgo.
Bruselas y Estrasburgo - El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, trató hoy de nuevo de calmar a los mercados en un fugaz y polémico viaje a estas ciudades, en el que obtuvo palabras de confianza de los dirigentes de las instituciones europeas en una nueva jornada turbulenta para la economía italiana. Tanto en Bélgica como en Francia, el mandatario ha intentado infundir confianza sobre la economía de su país al señalar que «el problema no es de Italia sino de la credibilidad europea» y que los fundamentos económicos italianos son «muy buenos».

«El déficit público italiano es el segundo más bajo de la UE tras el alemán, las familias italianas están ahorrando y las empresas conteniendo su déficit», dijo en Bruselas en una comparecencia junto al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en la que Il Cavaliere habló en su lengua y no admitió preguntas de ningún tipo. Sin embargo, Berlusconi aprovechó para arremeter contra la oposición en Italia y acusarla de dañar la imagen del país con sus críticas al Gobierno.

El encuentro con Van Rompuy primero y después en Estrasburgo con el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, y el presidente de la Eurocámara, el polaco Jerzy Buzek, ha levantado una polémica en Italia, ya que ha sido establecido el mismo día en que el jefe del Gobierno italiano debía declarar en Nápoles en un proceso judicial.

Acuerdo

Según la Comisión Europea, la reunión con Barroso se ha acordado «a petición del Gobierno italiano» y se organizó la semana pasada teniendo en cuenta «las agendas de los dos líderes».

Mientras Berlusconi criticaba a la oposición, defendía la solidez de la economía italiana y abogaba por la defensa del euro, al calificarla de «la bandera» de Europa, Italia vivió otra jornada de sobresaltos en los mercados, con la prima de riesgo de su deuda muy próxima al máximo desde la creación del euro y con una subasta de bonos en la que fijó una rentabilidad récord del 5,6% (ver aparte).

Roma apuesta porque el último plan de ajuste que aprobará hoy definitivamente la Cámara de los Diputados, previa votación de una cuestión de confianza, ayude a aliviar la presión sobre la deuda italiana y le proporcione un balón de oxígeno tanto en casa, entre los cada vez más impacientes ciudadanos, como en los mercados. Berlusconi, que ve más problemas en la eurozona en su conjunto que en su país, considera que, para poner fin a las amenazas que afronta la divisa única, la respuesta se encuentra en «una mayor gobernanza económica comunitaria». «Hay que concentrarse en una gobernanza común, no puede ser que cada país tenga una política fiscal o financiera distinta, no puede ser que un país como Eslovenia pueda poner objeciones al rescate griego, por ejemplo», dijo. «Europa tiene la cabeza chica y el cuerpo demasiado grande», añadió.

El primer ministro italiano logró en su fugaz visita a Bruselas y Estrasburgo el apoyo de Van Rompuy y de Barroso, quienes valoraron las medidas impulsadas por Roma como la consagración de la regla de oro en la carta magna, la abolición de las provincias y las reformas para reforzar el crecimiento, entre otras.

Agencia EFE

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