La Comisión Europea decidió no restablecer por ahora los aranceles a las importaciones de biodiésel argentino y dijo que, aunque considera que están subsidiadas y constituyen una amenaza para la industria de la Unión Europea, quiere tener más información al respecto.
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La noticia fue recibida de manera favorable por la industria argentina, donde la amenaza de aranceles había estancado las ventas a la UE, el mayor productor mundial del combustible renovable, debido a que anticipada barreras prohibitivas.
En este contexto, la Unión Europea recortó los aranceles a las importaciones de biodiésel argentino en septiembre pasado después de que el Gobierno presentara una queja exitosa ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
El Directorio Europeo de Biodiésel protestó ante la decisión y pidió una investigación sobre los supuestos subsidios, la cual fue abierta formalmente en enero.
"Quedó probado que no existía dumping y estamos muy confiados en que esta investigación de subsidios termine también en el mismo sentido: sin ningún tipo de arancel a la Argentina", dijo Luis Zubizarreta, presidente de la cámara de productores de biodiésel Carbio.
Para la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno (AABH), la decisión de la Comisión Europea es "una noticia positiva", aunque también dijo que el incremento en el impuesto a las exportaciones de biodiésel que el Gobierno argentino aplicó en julio limita los márgenes de ganancias del sector.
Según las estadísticas del INDEC, desde enero hasta fines de agosto se exportaron 1,08 millones de toneladas de biodiésel. De ese volumen, la mitad se dirigió hacia los Países Bajos y un 35% a Malta.
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