7 de octubre 2011 - 13:36

"Comenzó viento de frente internacional"

• Lo dice Mauro Leos, de Moody’s.
• «Envidiaba a analista de EE.UU.
• Vivía tranquilo.
• Ahora tiene ojeras», sostiene

«El papel es el mismo, pero estuvimos más en los titulares de los diarios porque las calificaciones se están moviendo. Tal vez hay una nueva relevancia porque las notas de los países avanzados se mueven en forma sustancial y frecuente», sostuvo Mauro Leos, de Moody’s.
«El papel es el mismo, pero estuvimos más en los titulares de los diarios porque las calificaciones se están moviendo. Tal vez hay una nueva relevancia porque las notas de los países avanzados se mueven en forma sustancial y frecuente», sostuvo Mauro Leos, de Moody’s.
«Yo envidiaba al analista encargado de la nota de Estados Unidos porque vivía muy tranquilo. Ahora paso por su oficina y tiene ojeras», ironizó Mauro Leos, en referencia a la situación crediticia norteamericana. El analista senior de Moodys para Latinoamérica disertó ayer sobre las perspectivas para la región de cara a la incertidumbre que reina en los mercados. «Se acabó el viento de cola internacional y comienza el de frente», advirtió Leos en la conferencia anual de la calificadora realizada ayer ante un auditorio colmado en el Four Seasons. Al cierre de su exposición, el analista dialogó con Ámbito Financiero sobre el precio de los commodities, la crisis europea y el papel que ocupan hoy las calificadoras.

Periodista: ¿Cómo ve la diferencia de enfoques que se le da a la crisis en Europa respecto de EE.UU.?

Mauro Leos: La complicación adicional en el caso de Europa es el tema político. Siempre es muy difícil hacer un ajuste, porque involucra costos. El tema de siempre es quién paga. Cuando uno hace foco en el Viejo Continente; la cosa se complica porque estamos hablando de una distribución de costos entre países. En el caso específico de Estados Unidos vimos una respuesta rápida en 2008. Ahora la respuesta monetaria es limitada y la fiscal se politizó. El empleo sigue muy bajo y eso repercute en las políticas económicas que se elaboran.

P.: Usted habla de que Grecia tiene dos opciones: una «reestructuración ordenada a la uruguaya» o un «default desordenado a lo Argentina»...

M.L.: Grecia planteó un menú con cuatro opciones para los tenedores de deuda, cada una con diferentes plazos y pagos. Se parece a lo que en algún momento planteó Uruguay. Por otra parte, esgrime como necesario para que funcione una aceptación del 90%. En la medida en que haya quórum la cosa irá bien. La duda es qué pasa si no se alcanza un monto elevado de participantes. Alguien dentro de la comunidad europea deberá pagar. Ante esas dudas, pueden surgir las posiciones defensivas.

Perspectiva

P.: ¿A qué se refiere con que se terminó el viento de cola y comienza el de frente?

M.L.: En paralelo actúa la parte financiera y la actividad real. La última proyección indica que el crecimiento del año que viene será por debajo de la tendencia para los países de la región. En el caso particular de Brasil creció al 8% el año pasado, éste será en torno al 4% y se espera un 3% para el próximo, pero esto se puede traspolar al resto. No obstante, lo más preocupante está relacionado con la situación financiera, que tiene que ver con flujos de capital. El problema es que se retraigan los flujos de capital que llegan. Además, están las presiones que hay sobre el tipo de cambio y los precios de los commodities que tienen un componente financiero y se verán afectados en el corto plazo por éste.

P.: ¿Eso incluye a la soja?

M.L.: No soy un experto en el tema, pero por lo visto va a continuar la volatilidad y esa volatilidad tiene un sesgo negativo. Los commodities están subiendo y bajando, pero más tirando a la baja. Si uno ve lo que pasa con ellos en general y ve el pico a principios de año hubo ajustes del 30%. No se puede descartar que haya más ajustes a la baja. El período de precios bajos puede ser prolongado.

P.: ¿Están estudiando algún «upgrade» o mejora de nota para países de la región?

M.L.: Nosotros vemos que los países de la región vienen desarrollando colchones para mitigar el impacto y además tienen la experiencia y el conocimiento de lo que puede pasar. El perfil de la deuda y las reservas mejoraron. A pesar de que se viene un shock, no estamos preocupados por modificar las calificaciones hacia abajo. Por otra parte, lo negativo es que como hay un elemento de incertidumbre, por lo pronto estamos manteniéndolas donde están.

Nueva relevancia

P.: Con el accionar de las calificadoras bajo la lupa, ¿cuál es el lugar que ocupan hoy?

M.L.: Estamos jugando el papel de siempre. Somos participantes del mercado que expresa opiniones en cuanto a riesgos crediticios. Tal vez lo que hay es una nueva relevancia porque por mucho tiempo las calificaciones de los países avanzados y en particular de los europeos estuvieron estables y sin movimientos. Hoy, si uno revisa estas mismas notas, se movieron de manera frecuente y sustancial. En algunos casos se han perdido grados de inversión. El papel es el mismo, pero estuvimos más en los titulares de los diarios, porque las calificaciones se están moviendo. Aspectos que eran exclusivos de los mercados emergentes como problemas de acceso al crédito y el contagio, hoy lo vive también Europa. Vemos cómo lo de Grecia afecta a España e Italia, por ejemplo.

P.: ¿Por qué le rebajaron la perspectiva a EE.UU. a «AAA-»? ¿Qué factores cam- biaron?

M.L.: Pusimos la calificación en revisión y se le cambió la perspectiva hasta «AAA-». Pensamos tomarnos unos 12 meses para analizar la nota. Sucede que curiosamente ahora entró el tema político en juego, que era cosa de emergentes. Esto es una luz amarilla. No obstante, entendemos que Estados Unidos sigue siendo una gran reserva de valor. La diferencia fundamental con Europa es el acceso al crédito y el dinamismo de su economía.

Entrevista de Ignacio Ros

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