14 de septiembre 2015 - 00:00

Corbyn oxigena al laborismo británico: sumó 15 mil nuevos miembros en un día

Jeremy Corbyn, el nuevo líder del laborismo británico, simpatiza con la opción de una soberanía compartida  de las Islas Malvinas.
Jeremy Corbyn, el nuevo líder del laborismo británico, simpatiza con la opción de una soberanía compartida de las Islas Malvinas.
Londres - El flamante jefe de los laboristas británicos, Jeremy Corbyn, comenzó ayer a formar un equipo de trabajo plural que le ayude a unir al partido contra la austeridad y ahuyente las críticas de los conservadores sobre el peligro de una izquierda radical, mientras crecía el entusiasmo entre sus seguidores luego de que en menos de un día 15.000 personas se adhirieran al partido para respaldar el nuevo liderazgo.

Las primeras horas como nuevo líder laborista fueron de gran satisfacción para Corbyn, visto que en tan sólo un día al partido adhirieron 15 mil nuevos simpatizantes. En total, los laboristas cuentan con el respaldo de 325 mil militantes, número que "no para de crecer", precisó en un tuit el secretario general laborista, Iain McNicol. Así, la fuerza se convirtió en la mayor de Reino Unido.

Corbyn -de 66 años, vegetariano, ambientalista y casado tres veces- cuenta con el amplio apoyo de las bases, que le votaron en un 60%, pero no tiene la confianza de todo el grupo parlamentario laborista y algunos de los 232 diputados ya adelantaron que no trabajarán con él.

Frente a ello, de acuerdo con un artículo de The Observer, el veterano diputado prometió un liderazgo "de unidad", que refleje las diferentes tendencias del partido, y una amplia participación femenina entre sus colaboradores.

A falta de conocer importantes nombramientos, como los voceros de Economía o Interior, según la cadena BBC hay ya dos colegas que aceptaron quedarse en sus puestos: Rosie Winterton, como jefa de disciplina del partido en los Comunes, y Ian Murray, como portavoz para Escocia.

El número dos de la formación, Tom Watson, también elegido el sábado, llamó ayer a la unidad y aseguró que hay "cero probabilidades" de que se produzca un golpe interno para derrocar a Corbyn, que defiende un programa contra la guerra y de renacionalización de algunos servicios públicos.

Watson sostuvo además que, pese a posibles discrepancias entre varios sectores laboristas, principalmente el que responde al expremier británico Tony Blair, no habrá tramas para deponer al nuevo líder "porque los miembros del partido no lo aceptarían".

El número dos del partido reconoció que él mismo tiene diferencias con Corbyn, por ejemplo respecto del papel de la OTAN.

La elección de Corbyn -hasta ahora un habitual rebelde laborista, con un mandato sin precedentes superior al que recibió Blair al ser elegido líder en 1994- revolucionó la percepción de la política en Reino Unido.

En las votaciones internas, el electorado ascendió a 550.000 personas, pues, además de los miembros tradicionales del partido, pudieron manifestar su opinión los simpatizantes laboristas que se anotaron para participar, previo pago de 3 libras (4 euros).

Por su parte, el Partido Conservador del primer ministro británico, David Cameron, empezó su campaña de desacreditación de Corbyn, del que temen un efecto desestabilizador.

"El Partido Laborista es ahora una amenaza a la seguridad nacional, a nuestra seguridad económica y a la seguridad de sus familias", escribió ayer el jefe del Gobierno en su cuenta en la red social Twitter.

Aunque en principio la victoria del veterano diputado izquierdista puede dar más opciones a los "tories" en las urnas, éstos también temen que alguno de sus radicales mensajes llegue a calar entre el electorado. Por este motivo, el diputado conservador Andrew Mitchell llamó a sus correligionarios a "ocupar el centro político" y defender las virtudes "del capitalismo de consumo".

Agencias EFE y ANSA

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