La Presidente habló de las licencias no automáticas al encabezar un acto por el 60° aniversario de Mercedes-Benz Argentina, en La Matanza.
Cristina de Kirchner dijo ayer que «si es por el bien de la Argentina, vamos a seguir siendo duros», en referencia al sistema de licencias no automáticas que impone el país a las importaciones. «Algunos piensan qué duros que son, por qué están con la ministra de Industria que mete licencia acá y allá. Si eso es para lograr más trabajo y producción en la Argentina tenemos la obligación de hacerlo por los 40 millones de argentinos», enfatizó.
La Presidente hizo estas declaraciones al encabezar en La Matanza el acto por el 60º aniversario de Mercedes-Benz Argentina, donde destacó que «es muy bueno el sector financiero, siempre y cuando sirva para financiar a la producción, el trabajo, para abrir fábricas, para dar créditos. Para eso queremos el sistema financiero, porque si no piensan que pueden terminar siendo gallinas y empollar dinero».
Asistentes
En el acto, llevado a cabo en la planta que la compañía alemana posee en Virrey del Pino, partido de La Matanza, se encontraban presentes empresarios, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli; la ministra de Industria, Débora Giorgi; el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el intendente de La Matanza, Fernando Spinoza.
Cristina fue precedida en el uso de la palabra por el titular de Mercedes-Benz Argentina, Roland Zey, quien subrayó que la cantidad de vehículos patentados en agosto constituye el cuarto registro histórico del país. La empresa presentó además su nuevo utilitario Sprinter, que comenzará a producirse en el país el año próximo y que cuenta con más autopartes nacionales que la versión actual. Al respecto, Giorgi señaló que «la exigencia del Gobierno para que las terminales automotrices produzcan sus vehículos con más piezas de origen nacional generó, por ejemplo, que Mercedes-Benz adelante la producción de su nuevo utilitario, que defina a la Argentina como plataforma exportadora de su nuevo motor diésel y que haya reanudado, después de 20 años, la producción de camiones en el país».
Según se informó desde el Ministerio de Industria, al inicio de la producción el contenido nacional de la nueva Sprinter será del 40% del material, y la empresa está trabajando en la nacionalización de más piezas y el desarrollo de nuevos proveedores para incrementar la integración local.
Zey anunció además el inicio de producción de un nuevo motor diésel -el OM651-, cuya fabricación se realizará sólo en la Argentina y Alemania. En estos planes se invertirán u$s 100 millones.
Puntos salientes
Éstas son las declaraciones más importantes que realizó ayer Cristina de Kirchner:
Se están batiendo récords en la industria automotriz, con 79.826 vehículos patentados en agosto respecto del mismo mes del año pasado.
Desde 2003, los obreros volvieron a protagonizar junto a la empresa y la producción la vida política, económica y social del país. Esto habla del empuje, la producción y el trabajo argentino.
Debemos incrementar la fabricación de autopartes argentinas como también otros bienes industriales como los informáticos y a la innovación tecnológica y educativa del país. Por eso es necesaria la articulación entre empresarios, productores, comerciantes, científicos y estudiantes.
Mi corazón está para siempre junto a los obreros y siempre va a estar allí, porque son los que más necesitan de la mano tendida.
Tengamos memoria para no equivocarnos, todos juntos los argentinos para seguir perdurando en este esfuerzo de crecimiento e integración nacional, y con los países americanos, para que el siglo XXI nos encuentre unidos.
El dinero se origina en la interacción virtuosa de la producción, la innovación y el avance tecnológico y de la educación. Por esta razón estamos invirtiendo como nunca se ha hecho en la Argentina en ciencia y educación, al destinar hoy el 6% del PBI en estos sectores frente al 2% que se les dedicaba en 2002.
Esperamos la recuperación de todas las economías del mundo, ya que sabemos es eso lo que hace falta y es muy bueno para todos.
Hoy, la Argentina tiene un 1,9% de analfabetos, el nivel más bajo de América Latina y que nos coloca en una posición muy importante no sólo en la región sino en todo el mundo.
En La Matanza no había agua potable ni cloacas cuando Néstor asumió la presidencia. Cuatrocientos mil habitantes tienen ahora agua potable. Medio millón de personas tiene cloacas. Todavía falta mucho por hacer y, por eso, es preciso continuar trabajando y profundizar el modelo. Pero la emoción no fue abrir la canilla y observar agua potable sino recibir tanto afecto y cariño.
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