9 de septiembre 2011 - 00:00

Cumbre en YPF por avance de Pemex en Repsol

La petrolera YPF remitió ayer a la Bolsa porteña un comunicado informando que Pemex había comprado en Europa 56,4 millones de acciones representativas del 4,62% del capital de su controlante, la española Repsol YPF, por lo que pagó 1.123,4 millones de euros.

La operación, que ya había sido anunciada el miércoles por los mexicanos a los mercados en los que cotiza, confirma la voluntad de la constructora Sacyr Vallehermoso de hacerse del control de Repsol junto con su nuevo socio Petróleos Mexicanos.

En tanto, se confirmó que hoy sesionará el directorio de YPF a pedido del ministro de Planificación Julio De Vido para intentar explicarle al Estado qué repercusiones tendrá el casi seguro cambio de conducción en la casa matriz.

El Estado argentino, cabe recordarlo, es accionista de YPF porque conserva una mínima participación de menos de 1%: a través del Ministerio de Economía, posee 1.000 acciones de YPF, sobre un total de 393,3 millones).

Sin embargo, tiene lo que se llama «acción de oro», que le permitiría vetar o modificar decisiones estratégicas que hagan al futuro de la compañía. Para ejercer ese derecho (o no), De Vido designó como representante del Gobierno a su subsecretario de Planificación y uno de sus hombres más cercanos, Roberto Baratta, quien participará hoy de la reunión de directorio que encabezará Sebastián Eskenazi. La designación de Baratta se produjo pocos días después de que Sacyr-Pemex hicieran público su acuerdo para tratar de controlar Repsol.

Según pudo averiguar este diario, no será mucho lo que le aportarán a Baratta los representantes del Grupo Petersen (Eskenazi) y los de Repsol en ese cuerpo colegiado: todavía es demasiado temprano como para que estén anoticiados de qué sucederá a nivel local en caso de que el conglomerado Sacyr-Pemex formado para tomar el control de la petrolera española logren su objetivo.

La aspiración de máxima que llevará Baratta al directorio es el envío de algún tipo de comunicación a Sacyr-Pemex pidiéndole que informe al Gobierno argentino y a sus socios locales cuáles son sus planes para YPF, y cómo podría modificar el status quo de la petrolera un eventual cambio de conducción.

Tras la compra anunciada el miércoles, Sacyr-Pemex, que decidieron sindicar sus tenencias, alcanzan el 29,8% del capital de Repsol, apenas el 0,02% por debajo del 30%; cabe recordar que, de alcanzar este porcentaje, deberían hacer una OPA (oferta pública de adquisición) por el restante 70%, una movida a la que obviamente no parecen dispuestos.

Sergio Dattilo

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