28 de octubre 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Con la propuesta que corrió por la tarde del miércoles mencionando que los bancos deberían aceptar un 50% de rebaje a la deuda de los griegos, solamente faltó que a las entidades se les dejara computar esos títulos a valor de emisión. Pero tal exquisitez sigue en poder de sucesivos ministros argentinos que dejaban que nuestros bancos que tomaran -compulsivamente, de paso- bonos de deuda podrían anotarlos como si nada les sucediera con su valuación de mercado. En Europa parece que no han llegado a tanto, aunque también les han dicho a los bancos de la región que tienen unos ocho meses para «capitalizarse». Ciertamente que suena a todo un engendro el programa que dieran a luz alemanes y franceses. Estos últimos, viendo que su banca es la más comprometida con esos «activos tóxicos» emitidos por Grecia. Y, entonces, da que pensar en un «salvataje» -estilo Obama- para lo bancario y terminando por inundar de euros, como antes los otros inundaron de dólares. (Los dos polos tienen la particularidad de ser los dueños de la «maquinita» que imprime billetes. Y después, Dios dirá...)

Este fue el escenario de la rueda del miércoles, donde las Bolsas de Europa no llegaron a tiempo para trabajar la novedad (y bajaron). Mientras se produjo otro show de los recintos americanos, encabezados -lógicamente- por el movedizo Dow Jones. Y los demás fueron a beber a la fuente de ganancias del día, bajo la sombra del tal acuerdo en la «eurozona». ¿Sería, en verdad, un programa sólido, exitoso asegurado, como para que los índices festejaran?... O bien, quedó todo a expensas de realizarle una «tomografía» al paquete propuesto y ver qué es lo que existe dentro de él (y cuáles son sus efectos o «daños colaterales» posibles).

Octubre, el período de los «fantasmas», el mes del año que crispa los nervios en Wall Street, casi se extinguió y sin la visita de los malos efluvios del pasado. También resultó una etapa donde lo malo se supo disimular. O lo de fondo se «maquilló» con temitas de superficie, como para asegurar un tránsito favorable. Y queriendo resultar «bisagra», como para repuntar en los dos meses que faltan. Por aquí hemos visto más dinero caminando por el mercado accionario, tal vez el rasgo más destacado y por encima de la buena racha de utilidades del Merval. Ya cerca de conocer «trimestrales» de septiembre, en la primera quincena del mes entrante, la tierra dejó de ser tan árida y luce con cierto «abono» de ritmo de demanda. Chances.

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