7 de septiembre 2011 - 00:00

De lo peor a lo malo inició la semana

De lo peor a lo malo inició la semana
Por izquierda o por derecha (un 50% de los votantes afirma que Obama está haciendo un mal trabajo y un 43%, que es bueno; aunque el 74% lo aprueba como persona), según las últimas encuestas 3 de cada 4 norteamericanos están convencidos de que el país está encaminado en una dirección equivocada. Éste es uno de los motivos que hacen que el discurso que dará mañana el presidente Obama se esté promocionando como importante. Lo que dirá finalmente si lo es o no son las respuestas que el presidente dé a la sociedad, en particular con la cuestión del empleo (lamentablemente, su último gran discurso, luego que EE.UU. perdiera el rating AAA fue una desilusión). Hubo quienes se montaron ayer sobre esto para definir el 0,9% que perdió el Dow al cerrar en 11.139,3 puntos como una muestra de confianza, ya que la merma fue mucho menos de lo que bajaron las acciones europeas el lunes, cuando Wall Street estuvo cerrado y tuvimos un achique de volumen. Complementando esta línea argumental, la justificación favorita para explicar por qué no tuvimos una suba franca se vinculó una vez más a los problemas europeos y a la posibilidad de que el Viejo Continente arrastre al resto del mundo hacia una nueva recesión. El problema es que habiendo retrocedido un 2,74% en lo peor de la sesión y marcando tres jornadas consecutivas bajistas en las cuales las Blue Chips perdieron un 4,09%, hablar de un mercado que confía no parece ser lo más adecuado. De hecho, la baja de la tasa de 10 años (cerró en un 1,98% anual tras tocar en la mañana un 1,93%, el mínimo en más de 60 años), la suba del oro a u$s 1.879,8 por onza y el casi el 1% que ganó el dólar frente a las principales monedas (la estrategia suiza de atar su franco al euro desplomó la moneda a un sin precedente 9%) hablan de una típica jornada de ésas en las cuales los inversores buscan cubrirse de algún riesgo (por más que sea cierto que en la última hora de operaciones el temor cedió un poco). Hoy, los gobernadores de la Fed comienzan a deslizar lo que pueden llegar a resolver el próximo 20/21.

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