Jamás tuve ningún problema vinculado a lo laboral con mis editores directos en la web Pablo Jiménez ni Soledad Ytuarte, quienes tomaron la decisión de incorporarme al equipo de Bue-
nosAiresHerald.com en julio de 2013.
Siempre, y hasta el día de la fecha, la relación fue y es excelente. Tampoco con los editores del papel con quienes colaboré en varias ocasiones
El Grupo me dio la posibilidad de escribir sobre los temas vinculados con Israel, y esto no es un dato menor. Gracias a su decisión, logré proyectarme como periodista, utilizando mi experiencia personal y acumulando varios artículos sobre el tema.
Ubicándonos en un plano más actual, es cierto que discutí con Pablo telefónicamente tras la publicación de mis tuits. ¿Conocen algún editor que jamás haya discutido con uno de sus redactores? En tal sentido, yo me disculpé con Pablo porque quien respondió mal durante una charla fui yo. Entendí su punto de vista y todo quedó fuera de discusión en cuestión de minutos.
También es cierto que durante las 24 horas previas a mi forzada salida del país prácticamente no hablamos. Esto tiene una explicación muy simple: yo estaba bajo seguimiento, tanto físico como telefónico y no quería perjudicar a terceros con los que había hablado toda la semana. Fue mi decisión cortar el diálogo durante ese período porque temía que le ocurriera algo a aquel que hable conmigo. Ayer he conversado con mi editor por primera vez desde mi salida forzada de la Argentina y quedó todo más que claro.
Aprovecho este espacio para agradecer a las autoridades del medio por comprender mi situación. De hecho mi intención es mantener el vínculo por el cual agradeceré siempre a editores y compañeros. En primer lugar por incorporarme a su equipo, y en segundo por dejarme crecer, algo que hoy en día no es tan común en nuestro ambiente.
Con el fin de despejar la situación, les agradezco a todos nuevamente las manifestaciones de solidaridad y comprensión, y espero que a través de estas líneas culminen las falsas declaraciones vinculadas a la relación con mi editor y con la empresa.
| Atentamente, |
Damián Pachter


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