Como es de conocimiento para el lector, en la segunda mitad del pasado año 2008 el petróleo ha sufrido una fuerte caída, la cual ha llevado los precios desde valores históricos por barril en torno a 147 dólares en el mes de julio a niveles de 32,5 dólares en el mes de diciembre pasado. Ha sido desde entonces a partir de donde el precio del commodity comienza una tímida recuperación que logra finalmente tomar mayor fortaleza en los últimos meses para alcanzar la zona de objetivo inicial de 72-75 dólares que propusiéramos desde esta misma columna en ediciones anteriores.
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Dado que la primera zona de objetivo propuesta ha sido ya alcanzada, la pregunta que seguramente se hace el lector es si finalmente deberemos esperar el rompimiento alcista de esa zona para entonces buscar objetivos más ambiciosos hacia adelante o si, por el contrario, deberemos ser cautelosos en esas instancias.
En primera instancia, para poder responder esta inquietud es conveniente repasar el esquema principal de fondo para el commodity, el cual nos indica con un alto nivel de probabilidad que el movimiento de baja iniciado el pasado 2008 en los máximos de 147 dólares por barril forma parte de un ciclo correctivo mayor de fondo. De ser esta visión correcta, lo que deberíamos considerar entonces es que la subida de los últimos meses se trata simplemente de un movimiento contratendencial y que una vez finalizado este proceso de recuperación parcial de la baja previa, el petróleo estará retomando el accionar bajista no sólo con la intención de llevar los precios de regreso hacia la zona de mínimos de diciembre pasado en torno a 32,5 dólares sino muy posiblemente hacia valores inferiores para más adelante, proyectándose niveles de 20-15 dólares hacia el año 2010-2011.
Ahora, tomando esta visión de fondo como preferida, nuestra tarea técnica será determinar si el movimiento de recuperación contratendencial iniciado en los mínimos de diciembre pasado en torno a 32,5 dólares ha sido todo lo visto hasta el momento con el acceso hacia la zona de 72-75 dólares o si, por el contrario, deberemos pensar aún en escaladas alcistas mayores con destino de 80-82 y potencialmente 90 dólares por barril para que recién luego el commodity retome el accionar bajista alineado al esquema de fondo más arriba sugerido.
Ante lo planteado, recomendamos centrar la atención en la gráfica adjunta. Como se observa, el proceso de recuperación desde los mínimos de 32,5 dólares a los máximos alcanzados hasta el momento de 73,2 dólares se ha desarrollado bajo una secuencia contratendencial de tres movimientos, donde el dato más importante en este sentido es que el primer movimiento alcista que va desde los mínimos de 32,5 dólares en diciembre pasado a niveles de 54,6 dólares en marzo pasado ha tenido una magnitud del 67%, y del mismo modo el segundo movimiento de avance que va desde los mínimos de 43,8 dólares en abril último a los máximos de 73,2 dólares en el presente mes de junio ha recorrido un 67%. Dada esta igualdad de tamaños en la secuencia de tres movimientos desarrollada y dada la respuesta bajista que ha tenido hasta el momento el commodity, creemos que mientras la zona de máximos alcanzada en 73-75 dólares no sea superada podría desde estas instancias habilitarse en un comienzo un recorte parcial del tramo de avance previo, intentando llevar los precios mínimamente de regreso hacia la zona de 62-60 dólares o bien hacia los 55 dólares por barril; ya luego dependiendo de la firmeza con que actúen dichos niveles de contención estaremos evaluando la posibilidad de nuevas escaladas de los precios en busca de los objetivos más ambiciosos antes mencionados en 80-82 y 90 dólares o bien consideraremos que el proceso de recuperación contratendencial ha concluido en los máximos ya testeados y por consecuencia los precios habrían retomado ya su principal tendencia bajista de fondo. De este modo, se recomienda ser cuidadoso en la toma de decisión de este commodity, al menos hasta tanto no se logre el rompimiento alcista del primer escollo de importancia alcanzado en torno a 73-75 dólares.
Si a su vez hacemos un lineamiento de la lectura que traemos para este mercado con lo que pueda ocurrir principalmente en el mercado latinoamericano, donde las principales acciones del sector son las que mayor ponderan en los índices, entonces deberíamos decir de igual modo que se sugiere ser cuidadoso en la alta exposición en estos papeles, ya que de materializarse el proceso de baja mencionado para el petróleo entonces también podríamos tener presiones correctivas en los mercados accionarios de la región, las cuales podrían terminar potenciándose si el mercado estadounidense aún profundiza el ajuste de las últimas semanas. Veamos, entonces...
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