21 de octubre 2011 - 00:43

“Eurobonos ayudarían a frenar especulación”

• Lo dijo el economista español Germán Ojeda

«Va a ser inevitable que Europa dé un paso al frente; no puede sostenerse en la precariedad», dijo el economista español Germán Ojeda, invitado a la UBA a dar clases en la Maestría en Economía.
«Va a ser inevitable que Europa dé un paso al frente; no puede sostenerse en la precariedad», dijo el economista español Germán Ojeda, invitado a la UBA a dar clases en la Maestría en Economía.
«Va a ser inevitable que Europa dé un paso al frente, no puede sostenerse en la precariedad. Debe impulsar políticas comunes. No avanzar es volver al pasado». Así lo definió ayer el economista español Germán Ojeda, invitado a la UBA a dar clases en la Maestría en Economía.

Este profesor de la Universidad de Oviedo definió que la crisis sucede justamente porque la Unión Europa «no es nada, es sólo el euro y el Banco Central Europeo. Es un mercado económico donde no hay un Tesoro ni política fiscal común». Además, agregó que la creación de los eurobonos ayudaría a frenar la especulación y entonces «cualquier país en problemas podría pedir un préstamo y pagar un interés de un 1%, que es la tasa a la que el BCE les presta a los bancos».

Periodista: En Europa todos miran a España como el próximo país en caer. ¿Qué opina?

Germán Ojeda:
España estuvo muy bien hasta 2008. Tenía superávit fiscal y la deuda pública era baja. Ocurrió que con la crisis, el Estado inyectó enormes cantidades de fondos públicos para ayudar a la banca y además hizo una política de estímulo fiscal con obra pública para mantener el empleo. Luego la situación empeoró, entonces tuvo que pedir dinero prestado. Y a partir de un mayor endeudamiento las agencias de calificación bajaron la nota y se comenzó a especular. Mientras, la Unión Europea impuso planes de ajuste de tal manera que se generó un problema en las cuentas públicas y en la sociedad porque las políticas de ajuste contraen la demanda y reducen la inversión. Por lo tanto se da una contracción económica. Las políticas de rescate sirvieron al sector financiero sin ninguna contraprestación.

P.: Sin embargo, las calificadoras igual bajaron la nota.

G.O.
: Sí, porque trabajan para el mercado. El asunto es que ahora, como el Estado necesita dinero porque está endeudado, como no hay banca pública nadie viene en ayuda. De tal manera que tiene que pedir dinero a la banca que ellos habían ido a rescatar en primer lugar.

P.: ¿Puede servir el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera?

G.O.:
El problema de la crisis en Europa tiene una enorme incidencia porque justamente no es nada, es sólo el euro y el Banco Central Europeo (BCE). Es un mercado económico donde no hay un Tesoro ni política fiscal común. No hay ninguna Europa política ni social. Tampoco hay gobernanza. Además, el BCE no puede prestar a los Estados. Entonces, la tormenta incide sobre un espacio inerme ante los problemas financieros. No tiene respuesta. El paso siguiente es este Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. Las propias palabras matan: estabilidad, rescate, ayuda. ¿A quién se rescata o ayuda? Como por estatuto Europa no puede emitir eurobonos, entonces crearon este fondo. El rescate consiste entonces en que Europa, a través del FEEF, la presta a Grecia para que pueda pagar las facturas de empresas y bancos que la misma Unión Europa indica. Entonces el Estado griego toma a sus ciudadanos y los pone a trabajar más y a que ganen menos. Es decir, es el asalto a las clases medias al servicio del capital financiero europeo.

P.: Mencionó los eurobonos. ¿en qué cambiaría la situación?

G.O.:
No habría especulación y entonces si España o Grecia o cualquier país en problemas pide un préstamo, paga un interés de un 1% que es la tasa a la que el BCE les presta a los bancos. Estas entidades son las que les prestan hoy a los Estados. Entonces se transforma en un negocio redondo. Y esto lo hacen todos, ya sea un Gobierno llamado conservador o socialista, como José Luis Rodríguez Zapatero en España o Yorgos Papandréu en Grecia. En este sentido, la crisis no tiene precedente. Antes se daban luchas entre capital y trabajo, o la búsqueda de un contrato social que no permitiera que no hubiera explosiones sociales, por ejemplo. Hoy el capitalismo destruyó la construcción de un sistema de partidos.

P.: ¿Cuál se imagina que pueda ser la solución?

G.O.:
Los alemanes no quieren incrementar el fondo de rescate; tienen un punto de vista nacionalista, en el sentido de que ellos se beneficiaron de la apertura de los mercados en Europa conformado por 300 millones de habitantes. Alemania exporta más de la mitad de sus productos dentro del continente, pero no se compromete con Europa. Los que están más afectados con deuda griega son los bancos franceses. Finalmente, las decisiones que se toman son para ayudarse a sí mismo, no pensando en Europa.

P.: ¿Puede ocurrir el fin de la Unión Europea?

G.O.:
La situación es muy crítica en Grecia. Además, se está gestando un movimiento social muy importante en España e Italia. De esta crisis el capitalismo sale reformado o va a haber situaciones muy críticas. Las salidas pueden ser impensables en este momento.

P.: El movimiento de los indignados empezó a demostrar este descontento.

G.O.:
Hasta ahora son movilizaciones de una elite, profesionales, la mayoría de ellos bien formados.

Entrevista de María Iglesia

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