"Se trata, esencialmente, de colocar las relaciones con Turquía en una nueva base", declaró Hahn tras reunirse con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en Ankara. Hahn indicó que son ahora los Estados de la UE los que tienen que tomar posiciones sobre ese acuerdo.
El comisario (una suerte de ministro comunitario) indicó que la negociación de la liberalización de los visados para ciudadanos turcos forma parte del acuerdo y que el asunto debería comenzar a tratarse ya en los primeros meses de 2016. Con todo, consideró también que aún no es posible establecer el momento en que Bruselas elimine ese requisito para viajar a la UE.
Asimismo, que se abrirán nuevos capítulos en la negociación para el acceso de Turquía al club comunitario y que los socios de la UE deberían dotar al país euroasiático de una asistencia económica de entre 2.000 y 3.000 millones de euros.
Hahn indicó que esa cantidad tendría que salir de aportes de los Estados y no del presupuesto de la Unión, ya que el margen de maniobra de la comisión (Poder Ejecutivo de la UE) para disponer de fondos extras no sobrepasa los 500 millones de euros.
El responsable comunitario de Política de Vecindad aseguró que las primeras reacciones de los socios comunitarios respecto de este plan de acción pactado con Turquía fueron positivas.
Por este acuerdo, explicó, Ankara aceptaría mejorar junto a la UE los controles fronterizos y se comprometería a registrar a los refugiados y recibirlos de vuelta desde suelo comunitario.
Además, sus autoridades estarían dispuestas a mejorar las condiciones de acceso al mercado de trabajo de los sirios que viven refugiados en su territorio.
| Agencia EFE |


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