9 de agosto 2018 - 00:00

Explosión: “No hubo Estado ausente” (y apuntó al FpV)

A una semana hoy de la explosión por una pérdida de gas en la Escuela 49 de Moreno, que dejó el saldo de dos muertos, María Eugenia Vidal se plantó ayer por primera vez de manera pública frente al delicado episodio: aseguró que "la Justicia tiene que determinar las responsabilidades", remarcó que "no hubo ausencia del Estado" y cuestionó al intendente kirchnerista Walter Festa por no haber avanzado en obras en los colegios con los fondos nacionales.

"Acompaño como gobernadora, pero más como bonaerense y como persona, el dolor y el enojo de las personas de la comunidad educativa de Moreno", enfatizó la mandataria de Cambiemos.

Pero apuntó de manera directa al Consejo Escolar de Moreno, con mayoría K, que "tenía la responsabilidad" de controlar cuestiones como las pérdidas de gas. Un organismo que, ante las irregularidades en el manejo de fondos, fue intervenido en octubre por el Gobierno provincial.

En esa línea, precisó que en 2016 y 2017 el Consejo recibió $15 millones para obras menores, de los cuales "no pudo justificar nada", y dijo que "se quedaba con la plata de la comida para 3 mil chicos". También señaló que Moreno recibió de Nación $275 millones por el Fondo Educativo, pero que gastó "el 80% en salarios y el 5% en obras". "El intendente Festa no hizo obras en las escuelas", castigó.

No obstante, remarcó -ya respecto del período de intervención de Cambiemos- que "no hubo ausencia del Estado antes de la explosión". "Hubo cinco intervenciones, y un gasista se presentó el día anterior; la Justicia tiene que determinar las responsabilidades", enfatizó.

En paralelo, se quejó ante "una politización que indigna" -en referencia a sindicalistas y a sectores de la oposición, con epicentro en el kirchnerismo- y desmintió que unas 800 escuelas hayan suspendido clases desde el lunes ante las urgencias en la infraestructura, como denunció el Suteba, de Roberto Baradel.

Los coletazos de la explosión que mató a la vicedirectora Sandra Calamano y al auxiliar Rubén Rodríguez llegaron ayer, además, a la reunión de Gabinete y a la Legislatura.

En el encuentro de Vidal con sus ministros -en Vicente López- pesó fuerte una exposición del director General de Cultura y Educación, Gabriel Sánchez Zinny, sobre el trágico episodio y el posterior diagrama de revisión de escuelas, con 40 gasistas matriculados, en Moreno.

El funcionario se encuentra en la mira de la oposición, con pedidos de renuncia del kirchnerismo y de interpelación del Frente Renovador. Las quejas también lo apuntaron porque no asistió ayer a la comisión de Educación de la Cámara baja y envió a su subsecretario, Sergio Siciliano, quien desplegó un informe sobre la explosión, la investigación y el operativo de control oficial. Tras la exposición, desde el massismo no ocultaron su crítica."Pretenden responsabilizar a los municipios, que sostenemos que algún grado podrán tener, pero las escuelas son de la provincia y evidentemente no hay planes de obra, mantenimiento de baños, salas, salones de acto, ni planificación a corto plazo", dijo el vicepresidente de la comisión, Pablo Garate.

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