En los últimos 20 años se ha aprendido más sobre el cerebro que en toda la historia de la humanidad. Y se sigue avanzando irrefrenablemente en el conocimiento de "ese misterioso sustrato de todo lo que es importante en la vida del ser humano", según el eminente neurocirujano británico Henry Marsh.
Hace medio siglo, otro médico británico, el neurólogo Oliver Sacks, contando sus experiencias con pacientes con dolencias cerebrales, fundiendo ciencia y cultura, impulsó a que el lector común se interesara por ese órgano que nos hace ser lo que somos. En su primer libro, por ejemplo, para explicar ciertos síntomas de los dolores de cabeza partía de las visiones, poemas y dibujos de la santa medieval Hildegarda de Bingen, la sibila del Rin. En ese seductor estilo desarrolló todas sus obras. Algunas llevadas al cine. Eso hizo que sus colegas lo criticaran porque "tomaba a sus pacientes como sujeto literario" y dijeran que era "mejor escritor que clínico". Lo cierto es que abrió un camino de divulgación sobre los enigmas del cerebro que no ha dejado de expandirse. Ese interés entre nosotros lo confirma "Usar el cerebro" del neurólogo argentino Facundo Manes, que desde hace meses ´permanece en la lista de los libros más vendidos.
La obra de Henry Marsh, pionero mundial en avances neuroquirúrgicos, es una exploración inédita. Aparenta ser el relato de 25 tipos de enfermedades cerebrales que enfrentó como cirujano. Condensa en un puñado de pacientes los más de 15.000 que ha intervenido con su bisturí. Aparenta ser eso. En realidad es una autobiografía encubierta, una obra de una honestidad asombrosa, un manual de humanismo convertido en anécdotas atrapantes. Instala al lector en la intimidad de su labor. "Estoy viendo el centro mismo del cerebro, una zona secreta y misteriosa donde se encuentran las funciones que nos mantienen conscientes y vivos" y "observando a través del microscopio quirúrgico me abro paso poco a poco por la sustancia blanca de la masa cerebral, en busca del tumor. La idea de que mi aspirador avance a través del pensamiento, de la emoción y la razón, de que los recuerdos, los sueños y las reflexiones que puedan formar parte de esa gelatina, resulta demasiado extraña como para comprenderla".
Marsh se arma de coraje sale a la caza del mal. Sabe que un error puede dejar tullido o muerto a su paciente. Y descarta cualquier entusiasmo, toda apología. Relata más errores que aciertos. Ha aprendido que la arrogancia es la puerta al fracaso. Por eso al hablar con su paciente busca el equilibrio entre la esperanza y la realidad, el optimismo y el realismo, la distancia y la compasión. Es sensible y se siente responsable. Vital y fascinante este libro de memorias, íntimo y profundo, que habla de "la vida, la muerte y la neurocirugía", se ha vuelto inmediato best seller en donde se ha publicado. Es considerado el mejor libro del año en no ficción por el Financial Time y The Economist. A partir del Juramento Hipocrático "Ante todo no hagas daño", que Marsh ha buscado cumplir, lleva de viaje "por ese misterioso sustrato de todo pensamiento y sentimiento que nos hace ser lo que somos".
| Máximo Soto |



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