10 de octubre 2011 - 00:00

Francia: candidatura socialista se definirá entre Hollande y Aubry

François Hollande ganó la primera vuelta del PS francés, pero deberá competir en balotaje con la exministra Martine Aubry.
François Hollande ganó la primera vuelta del PS francés, pero deberá competir en balotaje con la exministra Martine Aubry.
París - Marcada por una alta participación de más de dos millones de personas, la inédita primaria del Partido Socialista francés encumbró ayer François Hollande y a Martine Aubry, quienes se volverán a enfrentar el próximo domingo para definir al candidato para las presidenciales de abril del año próximo.

Los resultados parciales brindados por el PS al escrutarse 1.900.000 votos confirmaban anoche la tendencia de las encuestas previas: el diputado Hollande obtendría el 39% de los sufragios contra el 30% de Aubry, exministra de Trabajo y alcalde de Lille. Ambos acapararon la mayoría de los votos de la primera interna abierta en la historia del país.

La sorpresa del escrutinio resultó el ideologizado diputado Arnaud Montebourg, al obtener el 17% de los votos, mientras que la gran perdedora de la elección fue la excandidata socialista a la presidencia en 2007, Ségolène Royal, con un magro 7%.

Más lejos se ubicaron el centrista alcalde de Evry, Manuel Valls, con el 5%, y el único precandidato no socialista Jean-Michel Baylet, con el 1%, del Partido Radical de Izquierda (PRG).

El PS, en un proceso inédito, abrió la elección a todos los ciudadanos inscriptos en el censo electoral que hubieran firmado una carta de adhesión a los valores de la izquierda y pagado al menos un euro para cubrir los gastos de organización, estimados en 3,5 millones. Dentro de un partido con 150.000 afiliados, la cifra fue calificada como «histórica» por el secretario general interino del PS, Harlem Désir, quien agregó en tono triunfalista que «una gran cadena humana se está formando para decir no a (Nicolas) Sarkozy». La segunda vuelta tendrá lugar el domingo. Tres días antes Hollande y Aubry debatirán en televisión.

Diferenciación

Hollande (57), uno de los precandidatos más ignorados durante la primera mitad del año y que nunca ocupó un cargo ministerial, revirtió la tendencia inicial al imponer su estilo sencillo con propuestas sociales y una constante diferenciación con lo que califica «el modelo sarkozista».

«Soy el candidato del cambio, soy quien puede vencer a Sarkozy», expresó ayer Hollande, quien en su discurso retomó algunas propuestas de Montebourg para captar votantes. Al parecer, Valls también se decantaría por Hollande. Apodada por la prensa europea como «la Merkel francesa» (en alusión a la canciller alemana Angela Merkel), Aubry, de 61 años, cargó con el peso de reemplazar a último momento al entonces favorito Dominique Strauss-Kahn, pero se basó en su experiencia para acortar la distancia que marcaban las encuestas. Esta mujer, conocida internacionalmente como la ministra de Trabajo que en los 90 impuso la semana de 35 horas laborales, afirma no querer «una izquierda blanda».

«Hemos demostrado una buena imagen de cómo la izquierda pretende enderezar la nación a través de la política. Con un proyecto claro y preciso soy la candidata de la izquierda que quiere un verdadero cambio», declaró Aubry al cierre de esta edición.

Por su parte, el ascendente Montebourg, de 48 años y el principal propulsor de la interna abierta, consolida su figura de potencial ministro importante si el PS gana las elecciones en 2012. «Hemos vencido a las encuestas y los franceses demostraron sus ganas de cambio en el país y dentro de la izquierda. Éste es el primer paso de la gran derrota que sufrirá Sarkozy en 2012», aseguró Montebourg, quien hoy se reunirá con su equipo de campaña para decidir si decide apoyar a alguno de los candidatos.

El PS logró dar un importante golpe de efecto que compromete a la gobernante Unión por una Mayoría Popular (UMP) a realizar unas primarias. Pero varias figuras del oficialismo hicieron oír sus críticas en torno a la interna socialista y minimizaron la taza de participación. «Es una iniciativa interesante y respetable, pero que deja al descubierto la dificultad del socialismo para elegir un candidato.

La primaria demuestra la cacofonía del PS», estimó el ministro del Interior, Claude Guéant, al tiempo que sorprendió al afirmar que la interna «no respeta los derechos humanos», ya que «cada vecino sabe quién voto o no y el voto debe ser secreto».

En tanto, Jean François Copé, presidente de la UMP, minimizó las cifras de participación. «Seis semanas de campaña en todas las ondas es mucho ruido», y ajustó: «Dos millones de personas equivalen al 4% del electorado, cuatro de cada 100 franceses es irrisorio, hay que relativizar. Por eso es arbitrario decir que esta elección es anti-Sarkozy».

Sin anuncio oficial, Sarkozy ya dejó claro su intención de presentarse a la reelección. La prensa local afirma que el mandatario anunciará su candidatura a mediados de noviembre.

Agencias ANSA, DPA, EFE, AFP y Reuters

Dejá tu comentario