En las declaraciones, realizadas durante un discurso en la catedral Saint Matthews de Washington, en su primer día completo de visita a Estados Unidos, el Papa no mencionó las palabras "abuso sexual", pero se refirió al escándalo hablando de "momentos difíciles" y de brindar ayuda a las víctimas.
"Sé lo mucho que el dolor de los últimos años pesó sobre ustedes, y yo apoyé su generoso compromiso para dar consuelo a las víctimas. Debemos trabajar para garantizar que nunca más se repitan esos crímenes", dijo Francisco a los obispos.
La Iglesia estadounidense tuvo que vender activos y recortar costos para pagar acuerdos y otros gastos por un total de unos 3.000 millones de dólares, tras demandas de que los curas que abusaban de niños eran trasladados de parroquia en parroquia en vez de ser apartados del sacerdocio. Unos 6.400 sacerdotes católicos han sido acusados de abusar de menores en Estados Unidos entre 1950 y 1980, y expertos creen que el número de víctimas puede rondar los 100.000.
Francisco leyó su discurso en italiano y pronunció lentamente y con un tono casi de susurro varios pasajes, como aquellos en los que mencionó la palabra "crímenes" y el momento en que aseguró que no pretendía dar lecciones a los obispos.
También les advirtió que deben comportarse con valor y no dejarse "paralizar por el miedo" a pesar de reconocer que los miembros de jerarquía de la Iglesia en Estados Unidos se encuentran a menudo en un territorio "hostil".
El Sumo Pontífice prometió erradicar "el azote" del abuso sexual de la Iglesia Católica, y en junio creó un tribunal en el Vaticano para juzgar a clérigos acusados de encubrir o no evitar el abuso sexual a menores.
No obstante, grupos de víctimas de pederastas consideran que la institución no ha hecho lo suficiente. Ayer, David Clohessy, que encabeza la Red de Sobrevivientes de Personas Abusadas por Sacerdotes y fue atacado sexualmente por un cura cuando era niño, dijo que las palabras de Francisco no lo habían impresionado.
"Es terriblemente decepcionante. Los obispos fueron cobardes, no valientes, y aún lo son", afirmó. "Tomaron medidas tardías y a regañadientes porque fueron obligados por las personas más valientes en esta crisis, las víctimas de abuso y sus familias", agregó.
Durante su visita al país, el Papa podría reunirse en privado con víctimas de abuso sexual. El Vaticano dijo que un eventual encuentro se anunciaría luego de que ocurra para proteger la privacidad de las víctimas.
Por último, el Pontífice llamó a los obispos a preservar la unidad de la Iglesia, pero también a "afrontar con valor los desafíos de nuestro tiempo".
| Agencias Reuters y EFE |


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