5 de septiembre 2011 - 00:00

Giro: el BCRA busca darle más volatilidad al dólar

Giro: el BCRA busca darle más volatilidad al dólar
Ante un tipo de cambio que amenazaba con dispararse, el Banco Central decidió jugar fuerte el viernes. Puso a disposición del mercado u$s 500 millones, aunque terminó vendiendo poco más de u$s 200 millones. Al mismo tiempo empujó la cotización del dólar mayorista a la baja: finalizó en $ 4,20, cuando el día anterior había cotizado a $ 4,23. Pero en el arranque del día había llegado a $ 4,25, por lo que la caída fue aún más pronunciada.

Al empujar al dólar a la baja, al menos por un plazo corto de tiempo, desde el Central buscan disminuir la participación de los especuladores, que entran y salen muy rápidamente para beneficiarse de la variación de los incrementos del dólar. Se trató de un cambio significativo desde que Mercedes Marcó del Pont asumió en la institución en enero de 2010. En primer lugar, porque nunca se había salido con una suma tan grande de divisas a ofertar al mercado. Pero además, los inversores ya se habían acostumbrado a que el tipo de cambio iba en una sola dirección, al alza, por lo que resultaba muy fácil apostar: quien compraba dólares tenía la certeza de que la cotización estaría por encima del precio inicial esa misma jornada o a lo sumo al día siguiente.

Ahora se introdujo prácticamente por primera vez en más de 18 meses la alternativa de empujar hacia abajo el valor de la divisa, justo el día en que en Brasil el dólar subía hasta 1,65 como respuesta a la baja de la tasa de interés por parte del Banco Central. «Queremos que el mercado tenga una cuota de incertidumbre y hacerle la vida más difícil a los especuladores. No lo habíamos hecho antes porque no había sido necesario, pero es una herramienta que tiene el BCRA y se utilizará», aseguraron desde la autoridad monetaria. De esta forma, buscan que quede claro que el famoso «poder de fuego» sirve tanto para ponerle un límite o suavizar la suba del tipo de cambio, pero también para impulsar a la baja el precio del dólar si es necesario.

No está claro, de todas maneras, si el Central será exitoso en esta estrategia, pero parece difícil que la demanda de divisas se modere drásticamente. Sucede que más allá de lo acontecido en las últimas horas, la expectativa de los inversores es que el tipo de cambio continuará subiendo. En la medida en que la inflación se mantenga por encima del 20%, será casi inevitable que el dólar acompañe para que las empresas no pierdan demasiada competitividad. Además, la crisis internacional también lleva a que se eche mano al «colchón cambiario» para atravesar mejor este período de turbulencia.

Hoy será imposible medir la reacción del mercado, debido al feriado en Estados Unidos por el Labor Day (se celebra el primer lunes de septiembre). Por lo tanto, se espera que la actividad cambiaria se reduzca drásticamente y no sea necesaria la intervención del BCRA.

Por lo pronto, agosto resultó el primer mes del año en el que el BCRA finalizó con un saldo negativo en el balance de compra y venta. Hasta el 26 de agosto, el saldo mostraba un signo negativo de u$s 857 millones y en todo el mes habría finalizado con ventas por más de u$s 1.000 millones.

Septiembre arrancó todavía peor, pero la expectativa es torcer esta tendencia y al menos dejar de perder reservas, que a mediados de esta semana perforaron el nivel de los u$s 50.000 millones.

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