19 de septiembre 2011 - 00:00

Grecia tiene recursos hasta el 10 de octubre

¡Hacia allá vamos!, parece decir ayer el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, quien volvió a prometer más ajuste y achicar el Estado para no caer en default.
¡Hacia allá vamos!, parece decir ayer el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, quien volvió a prometer más ajuste y achicar el Estado para no caer en default.
Atenas - El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, dijo ayer tras una reunión extraordinaria de varias horas con el gabinete que su país no cederá en sus esfuerzos por cumplir con todas las obligaciones necesarias para superar la crisis de deuda. Según Venizelos, ésa es también la postura que representará en nombre del gabinete ministerial en la teleconferencia que hoy mantendrá con el Fondo Monetario, la Unión Europea y el Banco Central Europeo. La troika quiere escuchar las medidas que tomará Grecia para resolver el déficit de este año antes de liberar un tramo del préstamo de 8.000 millones de euros que necesita para octubre.

Al respecto, Venizelos reconoció días atrás que el Tesoro griego tenía fondos hasta el 10 de octubre para afrontar vencimientos y pago de sueldos y jubilaciones.

«Debemos salvar lo que hemos logrado en los últimos 60 años», insistió Venizelos ayer. Si Grecia quiere continuar siendo parte de la eurozona, debe «dejar de generar déficit hasta el año próximo», subrayó. Una de las medidas centrales será el impuesto extraordinario al inmueble: todo griego que posea una vivienda pagará entre 50 centavos y 16 euros por metro cuadrado, según la valuación de la propiedad. Venizelos también insinuó que se harán despidos en las entidades estatales. «Ahora el gran objetivo es hacer adelgazar al Estado», aseguró, al tiempo que salió a arremeter contra las especulaciones de la posible bancarrota pública: «El ciudadano griego sabe que sus depósitos están asegurados», recordó.

Según la prensa griega, se está fraguando un nuevo plan de ajuste de 15 puntos, que incluye la reducción del sector público, que deberá contraerse un 50% hasta 2015, y el cierre o fusión de empresas estatales, así como nuevas bajadas de sueldos y pensiones.

El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, canceló una visita a Estados Unidos para liderar ayer la reunión del gabinete para decidir sobre más medidas de austeridad y garantizar la continuidad del financiamiento en virtud de un rescate internacional.

El gabinete se reunirá nuevamente tras las conversaciones con los inspectores de la UE y el FMI para especificar la política, agregó el ministro griego que aludió a nuevas medidas para recortar aún más el sector público al asegurar que Grecia se enfocaría en reducir el gasto estatal en vez de generar ingresos en 2012. Esta semana, el Gobierno responsabilizó por el déficit a una recesión más profunda que la esperada y decidió fijar un nuevo impuesto sobre las propiedades, con la esperanza de recaudar unos 2.000 millones de euros anuales. Sin embargo, los inspectores internacionales expresaron dudas sobre que esta medida fiscal por sí sola sea una solución y exigieron más detalles sobre la forma en que Atenas esperaba recuperarse este año y el siguiente. «La troika piensa que el impuesto de propiedad que se ha anunciado recientemente no será suficiente para tapar el agujero presupuestario y está presionando para que se tomen medidas en el gasto: recortes de salarios del sector público y el empleo», dijo un funcionario del Gobierno que pidió no ser identificado.

La oposición conservadora Nueva Democracia ha criticado al Gobierno por sobrecargar la economía e impulsarla a la agitación. Su líder, Antonis Samaras, pidió elecciones anticipadas el sábado, argumentando que la combinación de políticas era equivocada y no daba ningún resultado a pesar de los sacrificios de los ciudadanos. «Una renegociación con nuestros acreedores para reactivar la economía es una condición para salir de esta crisis», dijo Samaras ayer en conferencia de prensa.

«Grecia asume su responsabilidad para cumplir con su palabra, pero los socios deben también cumplir sus promesas y esto incluye a países grandes de Europa», aseveró Venizelos antes de añadir que Grecia debe transformarse en «un país productivo» y «reducir el 10% su elevado déficit fiscal». A renglón seguido miró puertas adentro y dijo que «nadie debe seguir repartiendo rumores sobre el país», en referencia a las más recientes críticas del jefe de la oposición conservadora, Antonis Samarás, que ha pedido elecciones anticipadas prometiendo que renegociará los acuerdos con los acreedores internacionales.

Agencias DPA, EFE y Reuters

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