- ámbito
- Edición Impresa
La Bolsa argentina y las elecciones

En el plano local algunos analistas y observadores desde el mismo comienzo de 2011 han sostenido que el mercado subió mucho en 2010 y eso era un elemento que llamaba para un ajuste en los valores de las acciones argentinas, y tuvimos todo tipo de noticias, ya sea, participación del Estado en el directorio de las empresas, el tema de Techint, los números de crecimiento alto de la economía que hicieron al cupón TVPP un instrumento muy atractivo para muchos inversores, y muchas otras noticias. Pero lo que más se ha destacado (y continúa destacándose hoy en día), y está en boca de operadores, inversores, y empresarios es la incertidumbre que genera el hecho de que estemos dentro de un año en el que el pueblo argentino elegirá nuevamente un presidente para gobernar en los próximos 4 años.
El sábado por la tarde Cristina de Kirchner anunció que Amado Boudou será quien la acompañe en las próximas elecciones y quedaron definidas todas las listas en vista a los comicios electorales en octubre del corriente año, en donde se definirá quién será el que tomará las riendas del país por los próximos 4 años.
En conversación con nuestros clientes, sociedades de Bolsa, e incluso con gente no relacionada con el mercado, hemos podido notar que se suele decir que cualquier proceso electoral agrega incertidumbre al contexto actual, ya sea desde un punto de vista político, económico, social, etc., y por ello no saben definir qué es lo que se puede esperar del mercado local en lo que resta del año (o más bien le dan una definición negativa sobre el mismo), mucho menos para el futuro, ya que muchos opinan que dependerá de quién gane, el mercado va a subir o bajar. No coincidimos con estos análisis y creemos que la posición cíclica del mercado argentino es positiva ya que viene de una gran depresión de los años 2001-2002 y va a la euforia hacia los años 2013-2015, y por lo tanto consideramos que independientemente del resultado electoral, el potencial alcista del mercado argentino es muy importante para éste y los próximos años.
Desde el punto de vista estrictamente de mercado podemos ofrecer una conclusión adicional sobre cuál es el efecto que las elecciones generan, y cómo repercuten en los mercados bursátiles y en el mercado local en particular, independientemente de su resultado.
El análisis técnico cuenta con 3 premisas básicas y que hacen a la filosofía del mismo análisis. Estos son que: a) el precio lo descuenta todo; b) los precios se mueven por tendencias; y c) la historia se repite, es decir, que lo que ocurrió en el pasado, volverá a ocurrir en el futuro.
En base a este último concepto, y tomando en cuenta el contexto actual, siendo un año electoral, hemos decidido analizar qué es lo que ha sucedido con el mercado argentino en los años eleccionarios, a los fines de poder sacar una conclusión de que lo debemos esperar para lo que resta del año y para los próximos años.
Tomando como inicio del análisis al año 1989, podemos ver que desde tal fecha hasta la actualidad, han habido 11 años eleccionarios, entre los cuales, 5 han sido presidenciales (1989, 1995, 1999, 2003 y 2007) y 6 han sido legislativos (1991, 1993, 1997, 2001, 2005 y 2009)
Tomando como base al índice más representativo del mercado local, y dado que está bajo análisis un amplio período de tiempo, hemos decidido analizar lo que ha sucedido con el índice Merval en dólares, pudiendo a su vez establecer comparaciones entre los distintos años.
Este índice arroja que en los 11 años eleccionarios, el mercado argentino ha registrado ganancias en 10 de ellos. En los 5 años presidenciales bajo análisis, se han registrado ganancias en todos ellos, siendo 2003 su mejor año en cuanto a resultados.
A su vez, en los años legislativos, el índice ha registrado ganancias en todos los enumerados, salvo en 2001, coincidente con la peor crisis económica y social vista en la Argentina. En pocas palabras, de los 11 años eleccionarios, en 10 de ellos el mercado subió, salvo en 2001.
Es posible que un proceso electoral agregue más incertidumbre al contexto, pero al parecer el mercado ha demostrado que en todos los casos de elecciones presidenciales, éste siempre sube. A diferencia de lo que muchos analistas fundamentales y economistas mencionan sobre la cautela que se debe tener cuando se dan años como el corriente, nuestra respuesta es que con sólo analizar el mercado y ver qué resultados arrojó en cada uno de los años electorales, podemos ver que éste siempre sube, y no baja.
Ahora bien, no contentos con esta conclusión, hemos decidido ver qué pasa en años que no son electorales. Supuestamente si en los años que se elige presidente son volátiles y con un condimento de mayor incertidumbre sobre lo que puede pasarle al mercado, en aquellos que no se elige presidente ni se renuevan legisladores, deberían ser menos volátiles y con un resultado más estable. Lógico.
En aquellos años que no son eleccionarios, podemos ver que entre 1990 y 2010 hay 11 años preeleccionarios (1990, 1992, 1994, 1996, 1998, 2000, 2002, 2004, 2006, 2008 y 2010).
¿Qué resultados arrojó el mercado en aquellos años? Nuevamente, tomando en cuenta al índice Merval en dólares, hemos podido ver que sólo 4 de ellos arrojaron resultados positivos y 7 mostraron pérdidas en términos de dólares.
Esto quiere decir que los años previos a las elecciones suelen ser más volátiles y arrojar resultados dispares que los años en los que se eligen presidente y/o legisladores.
Como conclusión, curiosamente y contrariamente a lo que racionalmente uno podría pensar que la incertidumbre de las elecciones afecta negativamente a los mercados bursátiles, la estadística desde el retorno de la democracia ha sido contundente. La misma habla que los años presidenciales han sido todos buenos, con rendimientos positivos reflejados por su índice Merval desde el comienzo del año, hasta el momento de la elección, como desde comienzo del año hasta finalizar el año de la elección.
Si tenemos en cuenta que el mercado argentino medido a través de su índice Merval se encuentra en pesos, un 7% abajo, y un 11% en términos de dólares, y tenemos elecciones en octubre, el mercado debe recuperar en los próximos cuatro meses la pérdida que viene registrando y mostrando al momento de la elección nuevamente guarismos positivos tanto en pesos como en dólares, y terminar el año bien.
Por lo tanto, la generalizada creencia que los años electorales son años de gran incertidumbre y no conveniente para estar en los mercados bursátiles, hasta el momento ha ocurrido todo lo contrario. Uno podría cuestionarse si este año 2011 no será distinto, o preguntarse, ¿había mayor o menor incertidumbre en el pasado? Para el mercado era la misma incertidumbre. No se puede decir que éste es un año especial o distinto de los anteriores, porque en todos los años de elecciones presidenciales previos tenían igual o mayor importancia que el actual ya que había mayor inestabilidad política, social y económica. De igual forma, el mercado siempre subió.
Entonces, ¿qué esperar del mercado argentino?
Luego de 2010, en el que el mercado argentino ha tenido una de las Bolsas que más subió en todo el planeta, ganando un 50%, a la vez que las cotizaciones se han enfrentado con una resistencia histórica, coincidente con los máximos de los años 90 junto a los u$s 900, se ha iniciado un proceso correctivo en el que el índice Merval ha perdido posiciones. Con este ajuste, se ha puesto en duda sobre el potencial de suba que presenta el incide, y dudando sobre si el mercado argentino se encuentra dentro de un gran bull-market que venimos sosteniendo desde esta columna y desde nuestros reportes y charlas con nuestros clientes.
La respuesta es sencilla. Cualquier movimiento bursátil, ya sea una acción, índice, moneda, etc., presenta un movimiento en serrucho, en donde se dan movimientos impulsivos y movimientos contractivos. Nunca se dan movimientos lineales en los mercados y todo proceso bursátil se da en avance y contracción formando serruchos.
Luego de la fuerte suba del año pasado, y que los precios se han enfrentado a una resistencia importante, es natural que los precios realicen un proceso de consolidación y de ajuste, tomando un respiro para luego desarrollar la gran suba que consideramos que se dará, tras la finalización del ajuste actual y replicando el movimiento que han desarrollado tanto México y Perú antes de superar los máximos de los años 90.
Entonces, estamos dentro de un año eleccionario, en el que se elige presidente para gobernar los próximos 4 años y que, a diferencia de lo que racionalmente uno podría pensar por la incertidumbre involucrada, la historia demuestra que en años como el corriente, el mercado siempre subió, y no registró pérdidas. El único año en el que cayó fue el de elecciones legislativas en 2001, bien recordado por los argentinos. Por su parte, en el 100% de las veces que se dieron elecciones presidenciales, el mercado no registro pérdidas. Los años en los que no son eleccionarios suelen ser más volátiles y con resultados dispares.
Somos fieles creyentes de la filosofía técnica y que sostiene entre muchos de sus conceptos, que la historia se repite. Nosotros consideramos que esta vez no será le excepción. Y más aún si consideramos la posición cíclica del mercado argentino, estamos en la etapa intermedia de una gran parte positiva de un ciclo bursátil alcista de grandes dimensiones con objetivos que seguimos esperando para los 2.500 dólares para el período 2013-2015. El factor que dinamizará nuevamente este rally será la superación de los máximos de junio de 1992 y de enero de 2011 que esperamos que ocurra en este año 2011 de elecciones independientemente de los resultados. Veremos...


Dejá tu comentario