Deportistas locales, campeones de juegos pasados y hasta los políticos se suben al tour relevista que finaliza en octubre en la apertura del evento.
Desde la ciudad de La Plata hasta La Quiaca y Ushuaia, pasando por los más espectaculares paisajes del país, el Tour de la Antorcha de los Juegos Olímpicos de la Juventud prevé recorrer hasta el 6 de octubre -día en que se encienda el pebetero en la apertura- 14.000 kilómetros de mano en mano en 17 relevos.
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"El objetivo es que ilumine la diversidad geográfica y cultural del país. Con ella viajan los valores olímpicos de respeto, amistad y excelencia", señalan los organizadores.
Ayer, por caso, fue el turno del Noroeste. Tras haber partido de la capital bonaerense la llama, que pasó ya por Paraná, Santa Fe, Corrientes y Misiones, llegó a la zona de San Antonio de los Cobres, desde donde parte el Tren a las Nubes; luego a Purmamarca, con su majestuoso Cerro de los Siete Colores; las Salinas Grandes, San Salvador de Jujuy, La Quiaca, para hacer la posta con Salta el próximo domingo.
Los relevos en cada localidad se extienden a lo largo de diez cuadras, y suman a su paso la participación de vecinos en general y deportistas locales que en octubre participarán de los juegos. Pero, además, la antorcha se convierte en un símbolo de homenaje a aquellos participantes que hicieron historia. Por caso, al llegar a la ciudad de Santa Fe, fue portada por Gladys Erbetta, velocista que compitió en los 200 metros femeninos en los Juegos Olímpicos de Verano de 1952, en Helsinki.
Tampoco los políticos se pierden la oportunidad de encender la llama: al partir desde La Plata, el propio intendente Julio Garro acercó el velón hacia la pira inaugural. Lo mismo hizo el gobernador de Corrientes, el radical Gustavo Valdés.
Otra posta particular de la llama fue la ciudad de Mar del Plata, adonde se subió a las tablas de los surfers campeones. O la visitas a Rosario, donde escaló hasta el tope del emblemático Monumento a la Bandera, y las Cataratas del Iguazú, en las que iluminó la majestuosa Garganta del Diablo.
El arribo al altiplano argentino del fuego sagrado estuvo marcado por el ritmo que le imprimieron en una exhibición sobre la planicie de Las Salinas a cargo de las gimnastas Rocío Torrico y Fátima Padilla. Luego atravesó Purmamarca, Tilcara y la Quebrada de Humahuaca, y hoy llegará a San Salvador de Jujuy. Allí esperan a los altletas el gobernador Gerardo Morales, el intendente Raúl Jorge y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Además, en la explanada de Casa de Gobierno se montará un escenario en donde actuarán grupos folclóricos como Pachaguagua, Jujeños y Tunay.
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