En la previa de un nuevo paro docente de 48 horas que arranca hoy en la provincia, el gobernador socialista Miguel Lifschitz advirtió ayer que las negociaciones salariales con los maestros santafesinos está “siempre atravesada por el conflicto nacional”, con la mirada puesta en la dirigente sindical Sonia Alesso.
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Lifschitz: conflicto nacional enrarece pulseada docente
“Ustedes saben que la secretaría del gremio en Santa Fe es dirigente nacional y eso la lleva a trasladar los conflictos nacionales a la provincia”, disparó el mandatario, en referencia a que Alesso comanda la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé) en el plano local, y la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) a nivel nacional, de sintonía con el kirchnerismo.
La suspicacia de Lifschitz se emparenta a la que año a año marcó la pulseada paritaria de Suteba con la bonaerense María Eugenia Vidal, de la mano de la pertenencia de Roberto Baradel a la cúpula de CTERA.
Suteba viene de condicionar sorpresivamente el acuerdo salarial que otros gremios docentes sí le aceptaron a Vidal, a un paquete de concesiones adicionales, que incluye la improbable devolución de los días descontados por las medidas de fuerza.
Por de pronto, la pulseada paritaria en Santa Fe avanzó más con los estatales, con quienes el Gobierno acercó posiciones el pasado sábado, tras lo cual se abrió un cuarto intermedio.
No obstante, Lifschitz destacó -tras el acto ayer de conmemoración del Día del Veterano de Guerra y Caídos en Malvinas, en Reconquista- que “siempre” han tenido “un buen diálogo con los gremios” y que descuentan que lo tendrán también con los maestros, que volverán a ser convocados tras la doble huelga que arranca hoy, tras ya siete jornadas con paro desde el inicio del ciclo lectivo 2019.
Los maestros rechazaron la última propuesta del Gobierno santafesino, que contempla una suba del sueldo del 10 por ciento, con una cláusula de actualización salarial automática y el agregado de una nueva cláusula de revisión.
“Creo que hay que valorar la posibilidad de tener salarios que se actualicen con los índices de inflación; es una gran conquista que, en conjunto, hemos construido a lo largo de 2018 y que es un caso único en la Argentina, que queremos que se sostenga y se pueda mantener durante 2019”, argumentó ayer Lifschitz.


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