2 de septiembre 2011 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

¿Qué está haciendo el BCRA con el dólar? Nadie entendía ayer el accionar de la entidad monetaria con respecto a la divisa. Un día marcan una estrategia, al otro la abandonan. Conclusión: ayer despegó el tipo de cambio en la plaza mayorista a $ 4,225. Fue la suba más relevante desde la crisis de 2008. El interrogante en las mesas pasa por el mensaje confuso que se emite desde el BCRA. El miércoles vendió 200 millones de dólares y ayer el Banco Nación y la ANSES dejaron de defender la cotización a $ 4,195, volviendo a las trincheras. ¿Qué está pasando? La expectativa de devaluación es ahora más alta con la suba de ayer. Las tasas de interés del plazo fijo están en sólo un 10% anual. Todo lleva a un camino corto y recto: el billete norteamericano. A esto se suma que el BCRA no está interviniendo «a lo Redrado» en la plaza de futuros. Y allí comienzan más dudas que alimentan luego la demanda de divisas. Y si el BCRA no vende dólar a futuro, ¿no será que espera el tipo de cambio más alto? Tampoco se ve un accionar estilo Néstor Kirchner en 2008, cuando en un día se despachó con u$s 500 millones de dólares en la plaza haciendo caer la cotización. Y ésa es otra crítica al accionar del BCRA: el que hoy compra sabe que nunca bajará.

Hoy todos mirarán el informe de empleo a las 8.30 hora argentina. Mientras se sigue comentando lo que hizo el Superman de las finanzas, como se lo conoce en Wall Street a Warren Buffett, quien compró u$s 5.000 millones del aún golpeado Bank of America. A juzgar por la evolución de su acción, Superman volvió a dar en la tecla. El BofA acumuló una suba de nada menos que un 17% desde aquel anuncio. También subieron, aunque en menor medida, otras entidades como el siempre castigado Citi. Pero ahora aparecieron algunos análisis que no son tan optimistas en relación con esta noticia. Si el banco no precisa capital, ¿por qué aceptó esta inyección millonaria de fondos? El valor de los grandes bancos norteamericanos, no obstante, continúa con un espectacular descuento en relación con sus niveles de 2007, por lo que seguramente serán una buena apuesta para los que tengan paciencia. En el corto plazo, sin embargo, resulta no apta para cardíacos.

También las acciones de los bancos argentinos atraviesan un momento particular. Fueron bastante golpeados por la caída de los mercados en agosto y se van produciendo reacomodamientos. El más notable tiene que ver con lo cerca que quedó Banco Galicia del Macro, en términos de capitalización bursátil. La entidad que preside Jorge Brito tiene actualmente un valor de u$s 1.590 millones, considerando el cierre de la cotización de la rueda de ayer, en la que perdió un 1,5%. La entidad que preside Eduardo Escasany, por su parte, presenta una capitalización de u$s 1.450 millones. Es la menor brecha entre estas entidades de los últimos años, ya que a principios de 2010 llegaron a tener una distancia de más de u$s 1.000 millones en términos de capitalización. El Francés, por su parte, aparece tercero en la lista de las entidades cotizantes con un valor de u$s 1.400 millones. Todo el sistema financiero argentino, sin embargo, se encuentra a años luz de la capitalización de un solo banco brasileño, el Itaú, que presenta una valuación de nada menos que u$s 87.000 millones.

El eterno «Talibán», el ácido operador que se escuda bajo ese seudónimo, volvió a la carga. Es optimista sobre lo que suceda en Estados Unidos, pero «Europa es un desmadre». Una crisis la del euro en cámara lenta, casi más lenta que la de la convertibilidad. Pero este gurú advierte que «vamos a ver si a mitad de octubre, cuando termine el canje de Grecia, se da vuelta la página». No hay bancos designados para la operación, a diferencia del megacanje de Cavallo, quien corría siempre de la mano del Credit Suisse. Amor sin fronteras. El interlocutor griego es el Institute of International Finance, todos los bancos juntos. Circula un prospecto de la transacción, pero el definitivo se lo conocerá a fin de mes. El canje, quizás para el 10 de octubre.

En cuanto a Brasil, la sorpresiva decisión del Banco Central de bajar la tasa de corto plazo, Selic, del 12,5% al 12% tuvo impacto inmediato en las cotizaciones. La Bolsa paulista subió casi un 3%, pero hubo impulso especialmente para las acciones que venían más rezagadas y que son más sensibles a estos movimientos de tasa. Por eso, los bancos tuvieron subas de hasta un 6%, mientras que las desarrolladoras inmobiliarias acumularon rebotes de hasta un 10%. Sin embargo, el Bovespa sigue estando entre las Bolsas de peor comportamiento en lo que va de 2011: hasta agosto acumulaba una pérdida del 18%. Ya el año pasado el principal índice del mercado brasileño se había estancado, luego de una suba récord del 140% en 2009. El contraste entre Brasil y la Argentina es notable: el vecino país tiene ahora una tasa del 12% con una inflación del 6,5%. El mercado local tiene la misma tasa, pero con un incremento de precios que ronda el 22%.

El mail de todos los jueves del «Oso», el ejecutivo de banca privada, llegó prácticamente bañado en sangre, por el pesimismo que manaba. Escribió lo siguiente: 1) esta última semana ha sido un «picnic» para aquellos que tenían «cash» y aprovecharon la liquidación de activos de riesgo; 2) lamento decirles que en mi humilde opinión esto sólo ha sido un rebote y que los próximos 12 meses serán muy complicados en todo sentido; 3) una de las mejores inversiones del mes fueron el oro y los bonos del tesoro de EE.UU.; 4) Mr. Obama anticipó que anunciaría algo el 7 de septiembre y los republicanos ya lo obligaron a postergar el discurso un día mas... Imagínense lo que será aprobar las medidas que quiere proponer teniendo en cuenta que el año que viene hay elecciones; 5) es inexplicable cómo el euro sigue a 1,42/45 contra el dólar; es más factible que el euro vaya a 1,25; es como preguntarse cuánto va a valer el dólar en la Argentina, $ 4,20 o $ 4,80 en 6 meses; allí existe una gran oportunidad de ganar plata; si no se quiere euro contra dólar, hay que aprovechar euro contra franco suizo.

Pasó finalmente lo que era inevitable, es decir, la caída de reservas por debajo de los 50.000 millones de dólares. No tenía sentido que el BCRA resistiera una disminución desde ese nivel, tal como lo explicó Miguel Kiguel: «Durante mucho tiempo le pusieron un tope al dólar por debajo de $ 4. Después los superó y no pasó nada. Ahora pasará lo mismo con el stock de reservas». Es preocupante, sin embargo, que no se frene o al menos se suavice la fuga de capitales luego de las elecciones primarias. En la medida en que continúe esta tendencia, será cada vez más difícil mantener la tasa en niveles tan bajos en términos reales. La Badlar subió un 1,5% en los últimos dos meses, pero resulta insuficiente si se tiene en cuenta la dinámica de devaluación en la que ha entrado el peso, que ya presenta un ritmo superior al 12% en términos anualizados. El maquillaje de las reservas del BCRA, Martín Redrado pionero en el rubro, rondaría hoy los u$s 1.500 millones.

Dejá tu comentario