20 de marzo 2012 - 00:00

Los críticos ocupan la escena

«Untitled Film Still # 21», autorretrato de la fotógrafa Cindy Sherman, cuya muestra en el MoMA de Nueva York desató una ola de críticas contra los curadores que dejaron a la artista en segundo plano.
«Untitled Film Still # 21», autorretrato de la fotógrafa Cindy Sherman, cuya muestra en el MoMA de Nueva York desató una ola de críticas contra los curadores que dejaron a la artista en segundo plano.
Justo cuando se inauguraba la muestra de Cindy Sherman en el influyente Museo de Arte Moderno de Nueva York, la casa Sothebys presentó su imagen «Untitled Film Still # 21» en la subasta de Arte Contemporáneo. La icónica imagen de 1978, donde Sherman se autorretrata como una moderna empresaria rodeada por la jungla urbana, acabó por venderse en 746.500 dólares.

Si bien Sherman es una de las artistas más importantes de su generación, su gran retrospectiva en el MoMA suscitó repercusiones diversas. Juanita Libedinsky se ocupó de leer todos los medios de EE.UU. y cuenta que las críticas (algunas feroces) apuntan a los curadores de la muestra. En «The New York Times», hablan de «curadores, dealers o charlatanes», aunque rescatan «la imperdible retrospectiva de la camaleónica fotógrafa». Nadie niega el indudable talento de la fotógrafa para descubrir los clichés femeninos y para convertirlos en otro cliché, esta vez de su propia autoría. Pero lo cierto es que, a pesar de sus virtudes artísticas, como aclara Libedinsky. «Cindy Sherman y su obra pasaron a un segundo plano, hoy todos hablan de los críticos de arte y de las distintas posiciones frente a la muestra».

A.M.Q.

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